ACCESO EFECTIVO Y OPORTUNO
Cierres de IPS aumentan la presión sobre médicos y servicios de salud, advierte Así Vamos en Salud
El deterioro de la oferta compromete la calidad y oportunidad del servicio en todo el país
Augusto Galán Sarmiento, director del centro de pensamiento Así Vamos en Salud.
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Redacción. Bogotá
Aunque Colombia ha sostenido altos niveles de cobertura en salud en los últimos años, el sistema enfrenta un
deterioro progresivo en su capacidad de respuesta. Así lo advierte el más reciente boletín de Así Vamos en Salud, que evidencia una creciente brecha entre la afiliación formal y el acceso efectivo, oportuno y de calidad a los servicios.
El informe alerta sobre un problema estructural: mientras
más personas están cubiertas,
menos capacidad instalada tiene el sistema para atenderlas. Entre 2021 y 2025 se cerraron 4.104 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), un fenómeno que impacta directamente en la disponibilidad de servicios, especialmente en zonas de alta demanda.
Bogotá encabeza la lista de
cierres con 580 instituciones, seguida por Antioquia (273), Atlántico (268), Cali (227), Barranquilla (212), Santander (204) y Cundinamarca (177). Estas cifras resultan particularmente críticas si se considera que corresponden a territorios con alta concentración poblacional y mayor presión sobre los servicios de salud.
Más barreras, más presión asistencial
El
incremento sostenido de las Peticiones, Quejas, Reclamos y Sugerencias (
PQRS) evidencia un
deterioro en la experiencia del usuario y señala fallas persistentes en el acceso. Para los médicos, esto se traduce en una mayor presión asistencial, consultas tardías y casos más complejos al momento de la atención.
El informe también advierte sobre
un desbalance financiero: la caída del régimen contributivo y el aumento del subsidiado generan tensiones en la sostenibilidad del sistema. Este escenario limita la capacidad de inversión en infraestructura, talento humano y tecnología, afectando directamente la práctica clínica.
Reducción de camas y riesgo en áreas críticas
A los cierres de IPS se suma una tendencia preocupante: la
disminución de camas hospitalarias, especialmente en servicios clave como la atención materno-infantil. Esta reducción ocurre en un contexto donde el envejecimiento poblacional y el aumento de enfermedades crónicas incrementan la demanda de servicios especializados.
Para el personal médico, esto implica
mayores tiempos de espera, sobreocupación de servicios y decisiones clínicas en escenarios de alta restricción de recursos.
Cobertura sin acceso efectivo
Aunque la cobertura sigue siendo alta, el análisis muestra una leve pero sostenida disminución, lo que indica que
miles de personas están quedando por
fuera del sistema. Más allá de la cifra, el problema central es que estar afiliado no garantiza atención.
El aumento de tutelas en salud confirma esta situación: ante la
falta de respuesta oportuna, los pacientes recurren a mecanismos legales para acceder a servicios que deberían estar garantizados. Esto no solo judicializa la atención, sino que evidencia fallas estructurales en la gestión del sistema.
El escenario descrito plantea retos críticos para los profesionales de la salud. En primera instancia, se enfrentan a una
mayor carga laboral en contextos de recursos limitados. Así mismo se ha evidenciado un Incremento de la complejidad clínica por barreras de acceso. A esto se suma la presión institucional para responder a demandas crecientes, lo cual deriva en deterioro de la calidad percibida de la atención.
El informe concluye con un llamado a fortalecer la gestión del sistema,
mejorar la calidad de la atención y ajustar la oferta de servicios a las dinámicas reales de la población. También resalta la importancia de utilizar las PQRS como insumo estratégico para la toma de decisiones, más allá de su función como canal de queja.
En síntesis, El Centro de Pensamiento ha remarcado que el sistema de salud colombiano afronta una paradoja crítica: más cobertura, pero menos capacidad para responder. Un desafío que está impactando directamente a los pacientes y al ejercicio médico.
Organizaciones de Pacientes continúan a la espera de
acciones concretas para atender sus casos, los cuales han sido aplazados o postergados. Está falta de respuesta ha generado numerables críticas sobre la sostenibilidad del sistema de Salud y su cobertura.