Desigualdades de género siguen impactando la salud mental de las mujeres en Colombia
Expertos y autoridades sanitarias impulsan estrategias integrales de prevención y atención para mejorar el bienestar emocional de mujeres y niñas
Esta sobrecarga se traduce en un mayor riesgo de trastornos mentales.
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Redacción. Bogotá
En el marco del día internacional de la mujer, que se ha conmemorado el 8 de marzo, la salud mental de las mujeres se consolida como una de las
prioridades emergentes para el sistema de salud, en un contexto marcado por la alta carga emocional, la violencia de género y las desigualdades estructurales que afectan su bienestar psicológico. Diversas iniciativas normativas, programas institucionales y estudios recientes evidencian la necesidad de fortalecer estrategias integrales de atención, prevención y acompañamiento psicosocial.
En este escenario, el país avanza en la implementación de nuevas políticas y programas orientados a reconocer los
determinantes sociales que impactan la
salud mental femenina, así como a mejorar el acceso a servicios especializados, particularmente para mujeres víctimas de violencias.
Marco normativo y acciones para la atención integral
Uno de los avances recientes es la implementación de la
Ley 2460 de 2025, que busca garantizar el derecho a la salud mental en Colombia con un enfoque preventivo y de atención integral.
A esto se suma la puesta en marcha de la
Resolución 0347 de 2026 del Ministerio de Salud y Protección Social, que establece el denominado
“Código Dorado”, un protocolo de atención para personas con conductas suicidas que busca fortalecer la respuesta del sistema sanitario frente a crisis de salud mental.
Las estrategias también incluyen la conformación de equipos multidisciplinarios integrados por
profesionales de Psicología, Psiquiatría y trabajo social, con el objetivo de ofrecer una atención más integral a las mujeres en riesgo.
Sobrecarga de roles y pobreza de tiempo
El estudio
Salud mental de las mujeres en Bogotá: diagnóstico de factores de riesgo y protectores, presentado por la
Secretaría Distrital de la Mujer, advierte que las desigualdades de género continúan siendo un determinante clave del bienestar emocional.
Uno de los hallazgos más relevantes es el fenómeno de la
“pobreza de tiempo”, asociado a la distribución desigual de las tareas de cuidado y del trabajo doméstico. En la capital, las mujeres dedican
en promedio 2 horas y 35 minutos más al día que los hombres a labores del hogar y cuidado familiar, lo que limita sus espacios de descanso y autocuidado.
Esta sobrecarga se traduce en un mayor riesgo de trastornos mentales. De acuerdo con el estudio, las
mujeres presentan un
58 por ciento más de probabilidades de
desarrollar ansiedad en comparación con los hombres.
Asimismo, el informe ha señalado que las múltiples responsabilidades laborales, familiares y sociales generan
dobles o triples jornadas de trabajo, lo que incrementa la incidencia de trastornos del sueño, depresión y, en casos extremos, conductas suicidas.
Factores de riesgo y protección
La investigación también identifica otros factores relevantes que influyen en la salud mental femenina. Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
-Experiencias traumáticas o eventos altamente estresantes.
-Violencia de género y desigualdad estructural.
-Orientaciones sexuales o identidades de género diversas en contextos de discriminación.
-Sobrecarga de tareas de cuidado y trabajo no remunerado.
Por el contrario, el apoyo social y familiar emerge como uno de los principales factores protectores. Las mujeres que perciben un entorno familiar favorable presentan
hasta un 46 por ciento menos probabilidades de desarrollar síntomas de depresión, mientras que el respaldo para emprender nuevas actividades reduce significativamente el riesgo de conducta suicida.
Mujeres en el sistema de salud: una carga adicional
Otro aspecto relevante es la situación del talento humano sanitario. En Colombia,
cerca del 80 por ciento del personal del sector salud está conformado por mujeres, lo que implica desafíos adicionales relacionados con el autocuidado, el agotamiento emocional y la conciliación entre vida laboral y familiar.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Asociación Colombiana de Psiquiatría (ACP) ha destacado la importancia de
priorizar el bienestar emocional de las mujeres, tanto en la sociedad como dentro del gremio médico.
La organización también ha hecho un llamado a
romper estereotipos asociados al cuidado y promover la búsqueda de apoyo profesional cuando sea necesario, resaltando la contribución de las mujeres al desarrollo científico y a la atención en salud.
Respuestas institucionales y enfoque de protección
Diversas organizaciones humanitarias también están fortaleciendo su respuesta. La
Cruz Roja Colombiana, en coordinación con la
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, impulsa programas de protección, género e inclusión para mujeres en situación de vulnerabilidad.
En Bogotá y Cundinamarca funcionan
casas de acogida y centros integrales de atención, donde se ofrecen servicios de salud sexual y reproductiva, apoyo psicológico, acceso a medicamentos, orientación laboral y espacios educativos para mujeres y niñas afectadas por violencia o desplazamiento.
Un reto estructural para la salud pública
Expertos coinciden en que
la salud mental de las mujeres no puede abordarse únicamente desde el ámbito clínico, sino que requiere intervenciones estructurales que reduzcan las desigualdades de género, fortalezcan las redes de apoyo y amplíen el acceso a servicios de salud mental.
Para el sistema sanitario colombiano, el reto en los próximos años será
integrar estos enfoques en las políticas públicas y en la práctica clínica, con el objetivo de responder de manera más efectiva a las necesidades específicas de las mujeres.