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Colombia | Ecuador
Avances
NUEVAS TERAPIAS
Inmunoterapia gana terreno en el tratamiento del cáncer, pero en Colombia persisten barreras de acceso e investigación
Mejores respuestas en melanoma y cáncer de pulmón contrastan con limitaciones regulatorias y económicas
Jueves, 23 de abril de 2026, a las 14:45

El reto actual del sistema de salud es ampliar el acceso a terapias innovadoras para pacientes con cáncer. Foto: Unimedios.


Redacción. Bogotá
En Colombia, el cáncer continúa entre las principales causas de muerte y representa un desafío creciente para la práctica clínica. De acuerdo con la Cuenta de Alto Costo, al 31 de octubre de 2025 se registraron 782.868 casos en el país, con mayor frecuencia de cáncer de mama, próstata y colorrectal. Este panorama refuerza la necesidad de ampliar el acceso a terapias más precisas e innovadoras dentro del manejo integral de la enfermedad.
 
Una de las estrategias que más expectativa genera entre los especialistas es la inmunoterapia, un enfoque terapéutico que utiliza el propio sistema inmunológico para reconocer y atacar las células cancerígenas mediante herramientas como anticuerpos y terapias celulares. A diferencia de la quimioterapia convencional, este tipo de tratamiento actúa de manera más específica sobre el tumor, con menor afectación de tejidos sanos y mejor tolerancia en muchos pacientes.
 
“Una de las cosas que más ha fortalecido el uso de la inmunoterapia es su buena tolerancia. La respuesta inmunológica generada persigue que el sistema inmune reconozca casi exclusivamente al tumor, dejando intactos los tejidos sanos”, ha explicado durante el programa Radial “Salud UNAL Contigo”, Carlos Alberto Parra López, médico cirujano y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia.
 
El académico ha señalado que los mayores avances en este campo provienen de Europa y Norteamérica, donde la investigación oncológica dispone de más financiación y capacidad tecnológica. En esos contextos, tumores como el melanoma y el cáncer de pulmón han concentrado buena parte de los estudios, con resultados favorables en control de la enfermedad y respuesta clínica. También se han desarrollado aplicaciones en algunos cánceres hematológicos, como leucemias y linfomas.
 
Uso clínico en el país, pero con limitaciones regulatorias
 
En Colombia, varias de estas terapias ya se emplean en la práctica clínica, especialmente los tratamientos basados en anticuerpos monoclonales e inhibidores de puntos de control, que activan al sistema inmunológico para reconocer y destruir células tumorales de forma más dirigida.
 
Sin embargo, el acceso a desarrollos más recientes sigue siendo limitado. Según ha resaltado Parra, el país enfrenta barreras regulatorias y normativas que dificultan la implementación de nuevas tecnologías, así como problemas para aprobar estudios clínicos tempranos, especialmente en fases 1 y 2. Esto retrasa la evaluación y la eventual adopción de terapias celulares y otras alternativas emergentes.
 
A ello se suma el alto costo de algunos tratamientos. En el caso de las terapias CAR-T, el valor puede alcanzar cerca de 2.000 millones de pesos por paciente, lo que restringe su uso a centros altamente especializados y reduce su disponibilidad para la mayoría de los pacientes.
 
“En Colombia seguimos con dificultades para la aprobación de estudios clínicos de estas nuevas terapias, especialmente en fases tempranas, y eso es un reto que la reglamentación tiene que superar. Mientras en otros países estos procesos se han agilizado, aquí las demoras limitan que los pacientes accedan oportunamente a tratamientos innovadores”, ha manifestado el docente.
 
Vacunas terapéuticas y células dendríticas, las nuevas apuestas
 
Más allá de la inmunoterapia convencional, la Medicina traslacional está abriendo nuevas rutas para el tratamiento del cáncer. Entre ellas, una de las más prometedoras es el desarrollo de vacunas terapéuticas personalizadas, diseñadas a partir de las mutaciones específicas de cada tumor para activar una respuesta inmune dirigida.
 
A diferencia de las vacunas preventivas, estas se aplican en pacientes ya diagnosticados con cáncer y buscan frenar el crecimiento tumoral y fortalecer la respuesta del sistema inmune.
 
De forma complementaria, el grupo de investigación liderado por Parra trabaja en el uso de células dendríticas, fundamentales en la activación inmunológica. Estas pueden ser estimuladas en laboratorio y reintroducidas en el paciente para potenciar la respuesta contra el tumor.
 
Pese a las dificultades de acceso, el especialista destacó que estos avances han cambiado el pronóstico de muchos pacientes. Hoy existen más alternativas terapéuticas incluso para etapas avanzadas, con posibilidad de controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
 
La discusión, concluye el académico, ya no se limita a si estas terapias funcionan, sino a cómo lograr que lleguen oportunamente al sistema de salud colombiano y puedan integrarse de forma efectiva en la atención oncológica.

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