CONVENIO DE COLABORACIÓN
Acuerdo entre Cancerología y Nueva EPS apunta a la continuidad en atención oncológica tras tensión institucional
El INC ha enfatizado que la decisión inicial fue explicada como resultado de una crisis de sostenibilidad financiera
Directivos del INC y Nueva EPS.
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Redacción. Bogotá
El Instituto Nacional de Cancerología (INC) y Nueva EPS alcanzaron un acuerdo de pago y contratación que permitirá restablecer la continuidad en la
atención de pacientes con cáncer, luego de varios días de incertidumbre por la posible suspensión de servicios para nuevos usuarios.
El entendimiento contempla la firma de un
nuevo contrato y un convenio de colaboración, con el objetivo de garantizar la prestación oportuna de tratamientos oncológicos, considerados críticos por su impacto directo en la supervivencia y evolución clínica de los pacientes.
Intervención del Gobierno y llamado al cumplimiento normativo
El acuerdo se produce en medio de la intervención del Ministerio de Salud y Protección Social, liderado por
Guillermo Alfonso Jaramillo, quién desautorizó la decisión del INC de
suspender el ingreso de nuevos pacientes afiliados a Nueva EPS.
La cartera advirtió que esta medida contraviene lo establecido en la
Ley 1751 de 2015, al vulnerar el principio de acceso oportuno a los servicios de salud, especialmente en patologías de alto riesgo como el cáncer.
Asimismo, el Ministerio ha señalado que cualquier restricción en la atención podría dar lugar a
acciones penales y disciplinarias, al tratarse de posibles omisiones en la prestación de servicios esenciales.
Crisis financiera detonó la medida
Desde el INC, la decisión inicial fue explicada como resultado de una
crisis de sostenibilidad financiera, derivada de la ausencia de contrato vigente y del incremento de la cartera pendiente.
Según ha indicado la institución, la deuda asociada a la atención de pacientes de Nueva EPS pasó de aproximadamente 6.169 millones de pesos en 2024 a
más de 28.000 millones en 2026, generando una presión significativa sobre la operación hospitalaria y su capacidad de respuesta.
Este contexto llevó al Instituto a
evaluar su capacidad operativa y considerar la suspensión como una medida extrema, aunque mantuvo la atención para pacientes activos, urgencias oncológicas y población pediátrica.
El acuerdo se plantea como un alivio inmediato en términos de
continuidad terapéutica, especialmente en pacientes que requieren quimioterapia y radioterapia sin interrupciones; así como cirugías oncológicas programadas y seguimiento especializado en fases críticas
En oncología, cualquier retraso en el inicio o continuidad del tratamiento puede traducirse en progresión tumoral, pérdida de oportunidad terapéutica y peor pronóstico clínico.
El episodio evidencia nuevamente las
tensiones estructurales entre EPS e IPS de alta complejidad, particularmente en áreas como oncología, donde los costos, la oportunidad y la continuidad del servicio son determinantes.
Estabilidad temporal y vigilancia del sector
Si bien el acuerdo despeja la contingencia inmediata, expertos advierten que se trata de una
solución de corto plazo, por lo que el sector salud seguirá atento a la sostenibilidad financiera de los contratos y a la evolución de la relación entre aseguradores y prestadores.
El foco continuará en asegurar que los pacientes mantengan
acceso continuo, oportuno y seguro a terapias oncológicas, uno de los pilares fundamentales en el manejo integral del cáncer en Colombia.