ANTICIPAR RIESGOS
Minsalud e Invima llaman a reforzar la farmacovigilancia ante más de 10.600 reportes mensuales
El reto es identificar señales de riesgo sin confundir una notificación con un daño confirmado
Desde el MinSalud y el Invima se priorizará la vigilancia de medicamentos.
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Redacción. Bogotá
Colombia recibe en promedio
10.614 reportes mensuales de problemas relacionados con medicamentos, una cifra que ha llevado al Ministerio de Salud y Protección Social y al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) a insistir en la necesidad de fortalecer los mecanismos de
identificación, evaluación y prevención de riesgos asociados al uso de productos farmacéuticos.
El dato ha sido presentado durante la apertura del
Encuentro Nacional de Farmacovigilancia 2026, donde las autoridades han planteado avanzar hacia un modelo de vigilancia sanitaria más
preventivo, transparente y centrado en las personas.
“La farmacovigilancia no se mide solamente por el número de reportes que recibimos, sino por nuestra capacidad de convertirlos en decisiones que prevengan daños y protejan vidas”, ha señalado la ministra de Salud y Protección Social,
Ana María Vesga.
El Ministerio y el Invima han precisado que recibir un reporte
no significa, por sí mismo, que exista una relación causal comprobada entre un medicamento y un evento clínico. La farmacovigilancia requiere analizar cada señal, valorar su plausibilidad y determinar si son necesarias medidas sanitarias.
Tres prioridades para fortalecer la farmacovigilancia
El Ministerio ha identificado tres líneas de trabajo para mejorar el sistema de vigilancia. La primera consiste en
transformar los reportes en decisiones preventivas, de manera que la información recopilada permita detectar oportunamente posibles problemas de seguridad y adoptar medidas antes de que produzcan un mayor impacto sanitario.
La segunda apunta a
modernizar los sistemas de vigilancia frente a la llegada de nuevos medicamentos biológicos, terapias innovadoras y tecnologías sanitarias que exigen mayores capacidades de seguimiento y análisis.
La tercera prioridad es fortalecer la coordinación entre
autoridades sanitarias, instituciones prestadoras, profesionales de la salud, academia, industria y pacientes, actores considerados esenciales para identificar y comunicar oportunamente posibles riesgos.
Nuevas terapias plantean mayores desafíos de vigilancia
Minsalud e Invima han advertido que los avances en
medicamentos biológicos, nuevas terapias y tecnologías sanitarias están aumentando la complejidad de los sistemas de farmacovigilancia.
Estos desarrollos exigen mejorar los procesos de
seguimiento, análisis de información y respuesta sanitaria, especialmente cuando se trata de productos con mecanismos de acción novedosos o perfiles de seguridad que continúan caracterizándose después de su entrada al mercado.
En este escenario, la capacidad del sistema no depende solamente de recopilar información, sino de
identificar señales relevantes, evaluar su magnitud y establecer si requieren modificaciones en las condiciones de uso, alertas o nuevas medidas de vigilancia.
Vigilancia de vacunas exige establecer causalidad con rigor científico
Uno de los temas centrales del encuentro ha sido la
vigilancia de la seguridad de las vacunas. Las autoridades han señalado que los eventos que aparecen después de una vacunación deben ser
identificados, investigados y comunicados bajo criterios científicos, evitando atribuir automáticamente una relación causal con el biológico administrado.
Esta distinción resulta esencial en farmacovigilancia: que un evento ocurra después de la aplicación de una vacuna establece una relación temporal, pero
no demuestra necesariamente que la vacunación haya sido su causa.
El objetivo es contar con sistemas capaces de evaluar esos eventos de manera rigurosa para proteger la seguridad de las intervenciones de salud pública y, al mismo tiempo, ofrecer información confiable a la población.
Prevención requiere participación de todo el sistema
El Ministerio ha señalado que una farmacovigilancia efectiva no depende exclusivamente de Invima. Las
IPS, profesionales sanitarios, entidades territoriales, industria farmacéutica, academia y pacientes tienen responsabilidades en la identificación y notificación de posibles problemas de seguridad.
La oportunidad y calidad de estos reportes permiten que las autoridades construyan señales de riesgo y determinen si un evento requiere seguimiento adicional. En este contexto, el Invima ha recibido un reconocimiento por su trabajo en el desarrollo del
Programa Nacional de Farmacovigilancia y por la articulación de capacidades técnicas y científicas en el país.
El número de reportes no equivale al número de daños confirmados
La cifra de
10.614 reportes mensuales debe interpretarse dentro del funcionamiento de un sistema de farmacovigilancia y no como un registro equivalente de efectos adversos comprobados o pacientes afectados.
Un reporte constituye una
señal que debe ser evaluada. Solo después de analizar aspectos clínicos, temporales, epidemiológicos y farmacológicos puede establecerse si existe una posible asociación y qué medidas corresponde adoptar.
Para Minsalud e Invima, el propósito final es anticiparse a posibles daños y garantizar que los medicamentos y vacunas sean utilizados bajo las condiciones más seguras posibles para la población colombiana.