CMC insiste en aumentar los impuestos saludables y pide evaluar el impacto del etiquetado frontal
El gremio considera insuficientes las tarifas actuales y solicita una evaluación independiente de las políticas de alimentación saludable
Jueves, 17 de septiembre de 2026, a las 13:11
El gremio propone mantener la evaluación científica del etiquetado frontal.
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Redacción. Bogotá
El debate sobre las políticas para reducir el consumo de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas ha vuelto al escenario sanitario en Colombia. El Colegio Médico Colombiano (CMC) ha respaldado los
impuestos saludables y el etiquetado frontal como instrumentos de salud pública, pero ha advertido que las
medidas fiscales adoptadas hasta ahora serían
insuficientes para generar cambios significativos en el consumo.
En una posición institucional, el gremio ha planteado
incrementar progresivamente las tarifas de los impuestos saludables, garantizar una destinación específica de los recursos recaudados al sistema de salud y mantener una evaluación independiente sobre los efectos del etiquetado frontal y las estrategias comerciales de la industria.
El pronunciamiento coincide con una aclaración del Instituto Nacional de Salud (INS), emitida después de las interpretaciones generadas por una publicación de la entidad en redes sociales sobre la
tabla nutricional. El Instituto ha señalado que su posición permanece alineada con la regulación colombiana y con los lineamientos del Ministerio de Salud.
Tarifas serían insuficientes para modificar el consumo
Uno de los puntos centrales planteados por el Colegio Médico es su consideración de que en Colombia
no se ha evidenciado una disminución significativa del consumo atribuible a los impuestos saludables, situación que el gremio relaciona con
tarifas que considera bajas frente a referencias internacionales.
En ese sentido, el CMC propone
profundizar progresivamente la política fiscal aplicada a alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, con el objetivo de que tenga mayor capacidad para modificar las decisiones de consumo.
La solicitud del Colegio Médico Colombiano de
elevar los impuestos saludables da continuidad a una posición que el gremio ha sostenido durante varios años. Desde al menos 2020 ha respaldado medidas fiscales y de etiquetado como instrumentos para
prevenir la obesidad y las enfermedades no transmisibles, además de plantear que el recaudo de estos gravámenes se destine al sector salud. La discusión actual propone, sin embargo, evaluar de manera independiente si las políticas ya implementadas están produciendo
cambios medibles en el consumo y en los resultados de salud.
El Colegio también recomienda que el dinero obtenido mediante estos impuestos tenga una
destinación específica para financiar el sistema de salud y la atención de la población, en lugar de incorporarse de manera general al presupuesto nacional.
Su planteamiento incorpora además políticas para mejorar el acceso a
alimentos naturales, frutas, verduras y agua potable, particularmente entre comunidades en situación de vulnerabilidad.
Etiquetado frontal también entra en el análisis
El Colegio Médico ha defendido el etiquetado frontal de advertencia, pero ha solicitado mantener una
evaluación científica e independiente de sus resultados y hacer seguimiento a las estrategias de precios y oferta utilizadas por la industria.
El gremio sustenta su posición en la asociación entre el consumo de determinados productos y factores de riesgo vinculados con enfermedades no transmisibles, particularmente alteraciones metabólicas y cardiovasculares. También pone énfasis en la exposición durante la infancia y la adolescencia.
En Colombia, la regulación del etiquetado nutricional y frontal se encuentra establecida principalmente mediante la
Resolución 810 de 2021 y su modificación, la Resolución 2492 de 2022.
INS aclara su posición tras publicación en redes sociales
En paralelo, el Instituto Nacional de Salud ha tenido que precisar su posición luego de que una publicación institucional sobre la tabla nutricional generara diferentes interpretaciones.
El INS aseguró que el contenido difundido
no buscaba cuestionar ni desestimar la política de etiquetado y ratificó que sus comunicaciones están enmarcadas en la normativa colombiana vigente.
La entidad recordó que el etiquetado frontal utiliza símbolos octagonales negros para advertir cuando un alimento o bebida envasada presenta exceso de nutrientes o componentes críticos, mientras que la tabla nutricional proporciona información sobre la composición y las propiedades nutricionales del producto.
El Instituto también ha señalado que reforzará sus acciones de comunicación y divulgación para ofrecer información clara y basada en evidencia científica sobre esta política.
Evaluar su impacto
Los dos pronunciamientos convergen en el respaldo a las herramientas regulatorias actualmente aplicadas, aunque el Colegio médica también solicita evaluar si la
intensidad de las medidas vigentes es suficiente para
producir los resultados de salud pública esperados.
Cabe resaltar que, en
Colombia ya existen señales de cambio en los patrones de consumo, aunque todavía no permiten establecer el impacto sanitario de las medidas
. Según el Ministerio de Salud, entre 2023 y 2024 el consumo de alimentos de paquete disminuyó 4,3 puntos porcentuales y el de bebidas azucaradas, 2,3 puntos.