ACHC ratifica cartera de $612.000 millones y pide revisión conjunta con la ADRES
Las IPS defienden cuentas por cobrar derivadas de la atención, mientras la entidad habla de procesos en trámite
Félix León, director de la ADRES y Juan Carlos Giraldo, director general de la ACHC.
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Redacción. Bogotá
Una nueva controversia entre la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud y la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas ha vuelto a poner en el centro del debate la
sostenibilidad financiera del sistema de salud y sus efectos en la prestación de servicios.
El origen de la disputa es una presunta cartera por 612.000 millones de pesos reportada por el
gremio hospitalario, cifra que fue rechazada “de manera categórica” por la ADRES, al asegurar que, por su naturaleza operativa y normativa, no puede registrar deudas vencidas con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS).
Según ha indicado la entidad, lo único existente corresponde a cuentas en trámite de auditoría, principalmente relacionadas con
accidentes de tránsito sin SOAT, cuyo valor, afirman, no alcanza ni una décima parte del monto señalado por la ACHC.
Diferencias de fondo más allá de lo contable
La ADRES ha atribuido la discrepancia a inconsistencias en los estados financieros de algunas IPS, señalando la
necesidad de depurar cuentas por cobrar que no tienen posibilidad real de recaudo, ya sea por vencimiento de términos o por haber sido previamente rechazadas.
Además, propuso fortalecer la
trazabilidad financiera mediante la entrega de extractos mensuales y capacitación en procesos de facturación, con el objetivo de reducir glosas, rechazos y errores administrativos.
Desde la otra orilla, la ACHC ha ratificado la validez de su estudio de cartera y defendió que las cifras reflejan fielmente los reportes de las instituciones prestadoras. Para el gremio, la discusión no se limita a un tema contable, sino que involucra el reconocimiento de servicios efectivamente prestados.
“Desde la atención al paciente se genera un proceso administrativo que deriva en facturación y, por tanto, en una expectativa legítima de pago”, ha afirmado el director ejecutivo del gremio,
Juan Carlos Giraldo.
Impacto en la práctica clínica y la operación hospitalaria
Para los médicos, este tipo de tensiones tiene
implicaciones directas en la operación de los servicios. La incertidumbre en el flujo de recursos afecta la disponibilidad de insumos, la contratación de talento humano y la capacidad resolutiva de las instituciones, especialmente en contextos de alta demanda.
La brecha entre lo que las IPS consideran cuentas por cobrar y lo que la Adres reconoce como obligaciones refleja, además, una fragmentación en los
procesos administrativos del sistema que termina impactando la continuidad de la atención.
Apertura al diálogo técnico
Pese al tono del intercambio, ambas partes coincidieron en la
necesidad de avanzar hacia una revisión conjunta de la información. Se acordó la instalación de mesas técnicas para cruzar datos, revisar criterios de auditoría y buscar consensos sobre el reconocimiento de las cuentas.
Este espacio podría ser clave para reducir la
incertidumbre financiera del sistema y mejorar la articulación entre actores, en un contexto donde la sostenibilidad económica sigue siendo uno de los principales desafíos del sector salud en Colombia.
El desenlace de esta controversia no solo definirá la validez de las cifras en disputa, sino también la capacidad del sistema para garantizar un flujo de recursos estable que respalde la atención médica en el país.