Edición Médica

Miércoles, 27 de mayo de 2026
13:12
Colombia | Ecuador
Salud Pública
NUEVO DESAFÍO DIAGNÓSTICO
Médicos vasculares alertan por aumento de eventos trombóticos y ACV asociados al consumo de "tusi" en jóvenes
La entidad solicita incluir el antecedente de su consumo en pacientes con síntomas vasculares súbitos o presentaciones clínicas atípicas
Miércoles, 27 de mayo de 2026, a las 11:17

El “tusi” o “cocaína rosada” no suele tener una composición fija.


Redacción. Bogotá
La Asociación Colombiana de Medicina Vascular (ACMV) ha emitido una alerta de salud pública ante el incremento sostenido de complicaciones vasculares graves relacionadas con el consumo de “tusi” o “cocaína rosada”, una sustancia psicoactiva cuya composición variable representa un reto creciente para los servicios de urgencias y los sistemas de vigilancia epidemiológica.
 
En un comunicado oficial, la ACMV advirtió que el consumo de estas mezclas se ha asociado con cuadros de vasoespasmo severo, trombosis arterial y venosa, isquemia aguda de extremidades, accidentes cerebrovasculares y síndromes coronarios agudos en pacientes jóvenes sin factores de riesgo cardiovascular tradicionales.
 
En ese sentido, la asociación ha hecho un llamado urgente a médicos de urgencias, cirugía vascular, neurología, Medicina interna y personal de Enfermería para incluir el antecedente de consumo de “tusi” o sustancias sintéticas en pacientes con síntomas vasculares súbitos o presentaciones clínicas atípicas.
 
De acuerdo con la ACMV, el principal componente psicoactivo identificado suele ser la feniletilamina 2C-B, aunque las muestras comercializadas frecuentemente contienen adulterantes como Ketamina, MDMA, cafeína y otras sustancias de composición incierta.
 
La entidad ha enfatizado que esta variabilidad química puede generar manifestaciones clínicas engañosas, particularmente en adultos jóvenes, donde el diagnóstico vascular no suele ser considerado inicialmente.
 
Riesgo de vasoespasmo, necrosis e hipertensión maligna
 
Según ha alertado la ACMV, tanto el 2C-B como sus adulterantes ejercen un potente efecto simpaticomimético capaz de desencadenar:
 
-Vasoespasmo arterial severo y sostenido.
 
-Trombosis arterial y venosa aguda.
 
-Isquemia crítica de extremidades.
 
-Necrosis digital y síndrome compartimental.
 
-Accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico.
 
-Síndrome coronario agudo en pacientes jóvenes.
 
-Hipertensión arterial maligna con daño de órgano blanco.
 
-Vasculitis por hipersensibilidad y lesiones cutáneas isquémicas.
La asociación ha subrayado que el tiempo de reconocimiento clínico es determinante para preservar tejidos, función neurológica y extremidades comprometidas.
 
Sobre la ketamina adulterada
 
La alerta coincide con reportes previos del Observatorio de Drogas de Colombia, que ha señalado que el denominado “tusibi” comercializado en el país frecuentemente no corresponde realmente al 2C-B original, sino a mezclas cuyo componente predominante es ketamina.
 
Según el organismo, esta sustitución dificulta la caracterización epidemiológica y aumenta la incertidumbre clínica frente a los efectos tóxicos esperados.
 
El Observatorio indicó que actualmente se fortalecen las estrategias de monitoreo continuo del mercado de drogas emergentes y nuevas sustancias psicoactivas para mejorar la identificación temprana de riesgos y patrones de consumo.
 
Dificultades para identificar el contenido real del “tusi”
 
De igual forma, investigaciones internacionales publicadas en el National Center for Biotechnology Information advierten que el “tusi” representa un desafío creciente para los sistemas de vigilancia epidemiológica debido a la ausencia de una composición estable y a la alta variabilidad química entre lotes.
 
Los análisis señalan que la denominación popular de “cocaína rosada” y su apariencia estética generan confusión tanto entre consumidores como entre profesionales de salud, dificultando la evaluación de riesgo y la respuesta clínica durante emergencias toxicológicas.
 
Asimismo, los investigadores advierten que las nuevas tendencias de drogas sintéticas ya no dependen exclusivamente de sustancias inéditas, sino también de mezclas cambiantes de compuestos ya existentes, situación que obliga a fortalecer las estrategias de monitoreo, farmacovigilancia y comunicación del riesgo.
 
La literatura científica también ha destacado que mejorar la vigilancia epidemiológica requiere refinar las definiciones y diferenciaciones químicas del “tusi”, con el fin de evitar errores en la identificación de sustancias y facilitar respuestas clínicas más precisas.
 
ACMV insta a fortalecer farmacovigilancia y reporte de casos
 
Frente a este escenario, la ACMV recomendó al personal sanitario:
 
-Incluir interrogatorio dirigido sobre consumo de sustancias sintéticas.
 
-Considerar vasoespasmo inducido por drogas en isquemias agudas de extremidades en jóvenes.
 
-Reportar los casos al sistema nacional de farmacovigilancia del INVIMA y del Instituto Nacional de Salud.
 
-Fortalecer la actualización clínica multidisciplinaria.
 
-Brindar orientación clínica sin estigmatización hacia los pacientes consumidores.
 
Finalmente, la asociación ha asegurado que continuará emitiendo información científica actualizada frente a la evolución de esta situación emergente de salud pública, mientras aumentan las preocupaciones por el impacto vascular y neurológico asociado al consumo de drogas sintéticas adulteradas en Colombia.

 


Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.