Cáncer de mama en Colombia: menos de la mitad de los casos nuevos se diagnostica en estadios localizados
El país ha registrado una espera promedio de 38 días para la confirmación diagnóstica, por encima de la meta de 30 días
Las mujeres del régimen subsidiado esperan cerca de 15 días más que las del contributivo.
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Redacción. Bogotá
En el marco del
Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada
19 de octubre, se ha resaltado la necesidad de avanzar en la detección temprana y reducir las desigualdades en el acceso a los servicios oncológicos. Esta fecha busca sensibilizar sobre la importancia del diagnóstico oportuno y la continuidad del tratamiento.
En Colombia se han registrado
140.923 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, con corte del 31 de agosto de 2026, según datos divulgados por la Cuenta de Alto Costo (CAC). Del total reportado, el 93,32 por ciento corresponde a tumores invasivos y el 6,68 por ciento a carcinoma in situ. La edad media de las pacientes se ha situado en
63 años. Entre los 13.262 casos nuevos de cáncer de mama invasivo, el 60,07 por ciento se ha concentrado en mujeres de entre 45 y 69 años, con una edad promedio de
58 años.
Aunque la entidad ha identificado
avances en la caracterización diagnóstica y en la atención personalizada, los indicadores han evidenciado
dificultades persistentes para detectar la enfermedad oportunamente, especialmente entre las afiliadas al régimen subsidiado y en determinados territorios.
Uno de los resultados más relevantes ha sido que solo el
49,15 por ciento de los casos nuevos se ha identificado en
estadios localizados, una proporción inferior a la meta nacional del 60 por ciento. Este resultado plantea desafíos para la detección temprana y la capacidad del sistema de garantizar una atención oportuna desde la sospecha clínica hasta la confirmación del diagnóstico.
Confirmación diagnóstica supera en ocho días la meta nacional
La CAC ha incorporado la oportunidad de la confirmación diagnóstica entre los indicadores de gestión del riesgo en cáncer de mama. Esta medición considera el
tiempo transcurrido entre la primera consulta por sospecha y la confirmación histopatológica.
Los primeros resultados han situado el
promedio nacional en aproximadamente 38 días, ocho más que la meta establecida de 30 días.
Las diferencias entre regímenes de afiliación también han sido relevantes. Según la entidad, las mujeres del régimen subsidiado han enfrentado tiempos de espera aproximadamente 15 días superiores a los registrados en el contributivo.
En el análisis territorial,
Casanare y San Andrés han presentado algunos de los
mayores retrasos, con promedios de 75 y 67 días, respectivamente. Ambos resultados han superado ampliamente el umbral de 45 días que la CAC clasifica como desempeño bajo.
Estas diferencias han puesto de manifiesto que la oportunidad diagnóstica no depende únicamente de la disponibilidad de pruebas, sino también de la articulación entre consulta, remisión, procedimientos diagnósticos y confirmación histopatológica.
Casos nuevos en estadios localizados
La proporción de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en estadios localizados ha alcanzado el 49,15 por ciento a nivel nacional, frente a una meta del 60 por ciento. El
régimen contributivo ha registrado mejores resultados que el subsidiado. Sin embargo, ninguno de los dos ha cumplido el objetivo establecido.
Las diferencias territoriales han sido igualmente significativas.
Amazonas ha sido el único departamento en alcanzar la meta, aunque la CAC ha advertido que este resultado debe interpretarse con cautela, debido a que corresponde únicamente a tres casos nuevos.
La
baja proporción nacional de diagnósticos en estadios localizados evidencia una brecha en la detección temprana. No obstante, este indicador debe interpretarse junto con las coberturas de tamización, los tiempos de atención y las características clínicas de la población.
Para los prestadores y aseguradores, estos resultados han puesto de relieve la necesidad de identificar retrasos en la ruta diagnóstica y mejorar la continuidad entre los servicios de tamización, confirmación y atención oncológica.
Caracterización tumoral: avances diagnósticos con diferencias territoriales
Además de la oportunidad del diagnóstico, la CAC ha evaluado indicadores relacionados con la caracterización biológica del cáncer de mama, necesarios para orientar las decisiones terapéuticas. Entre ellos se encuentran la
disponibilidad de resultados de receptores hormonales de estrógeno y progesterona y la realización del estudio de HER2 en mujeres con cáncer de mama invasivo.
Ambos indicadores tienen una meta de cumplimiento igual o superior al 95 por ciento, de acuerdo con los parámetros de gestión del riesgo establecidos por la entidad.
Los resultados nacionales han sido considerados favorables, aunque la CAC ha identificado diferencias entre departamentos que podrían relacionarse con
barreras de acceso a estudios especializados, retrasos en la caracterización tumoral o deficiencias en el registro clínico.
La disponibilidad oportuna de estos resultados es relevante para definir estrategias de tratamiento individualizadas y evitar interrupciones entre la confirmación histopatológica y el inicio de la atención oncológica.
En el análisis comparativo, la CAC ha informado una prevalencia de cáncer de mama invasivo de 456,81 casos por cada 100.000 mujeres. Esta cifra se aproxima a los valores de Brasil (450,74) y Perú (403,60), y se encuentra
por debajo de la estimación mundial de 547,03 por cada 100.000 mujeres, según la referencia del estudio de carga global de enfermedad (GBD) utilizada por la entidad.
Prevscan busca identificar interrupciones en la ruta de atención
Ante las brechas identificadas, la Cuenta de Alto Costo ha presentado Prevscan, una herramienta orientada a
mejorar la trazabilidad de la atención y apoyar la gestión de los casos desde el tamizaje hasta el ingreso a la ruta oncológica.
La plataforma incorpora indicadores relacionados con la
cobertura de mamografía en mujeres de 50 a 69 años, la clasificación de resultados BI-RADS, el seguimiento de hallazgos sospechosos, la realización de biopsias y los tiempos transcurridos entre las distintas etapas del proceso diagnóstico.
También contempla la concordancia entre mamografía y biopsia, así como tendencias y alertas que permitan priorizar el seguimiento de casos pendientes. Su propósito es pasar
de la medición agregada de indicadores a la identificación de pacientes y momentos específicos en los que se presentan retrasos o interrupciones.
La herramienta se enmarca en los objetivos del
Plan Decenal de Salud Pública y del
Plan de Choque para el control del cáncer, que contemplan mejorar la detección temprana, la oportunidad diagnóstica y la articulación de las redes de atención.
El desafío: transformar los indicadores en diagnósticos oportunos
Los resultados divulgados por la CAC han evidenciado que Colombia enfrenta un desafío que trasciende el volumen de casos registrados, el
de reducir las diferencias en el acceso al diagnóstico y garantizar que las pacientes completen oportunamente la ruta de atención.
La espera promedio de 38 días para la confirmación histopatológica, la
diferencia de aproximadamente 15 días entre regímenes y el hecho de que menos de la mitad de los casos nuevos se detecte en estadios localizados constituyen señales relevantes para la gestión del riesgo oncológico.
En este escenario, el seguimiento de indicadores deberá acompañarse de
intervenciones sobre los tiempos de remisión, el acceso a pruebas diagnósticas, la articulación entre prestadores y la continuidad asistencial.
El reto para el sistema de salud colombiano será demostrar que estas acciones permiten reducir las demoras y las
desigualdades territoriales, de modo que los avances en caracterización tumoral y disponibilidad de información se traduzcan en diagnósticos más tempranos y mejores resultados para las pacientes.

Fuente: Cuenta de Alto Costo.
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