PROCESOS DE REGULACIÓN
Influenza 2027: OMS recomienda nueva composición viral para las vacunas del hemisferio sur
La selección responde a los virus identificados mediante la vigilancia internacional
Lunes, 28 de septiembre de 2026, a las 14:30
La composición varía según la tecnología utilizada para producir las vacunas.
|
Redacción. Bogotá
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado la
composición viral recomendada para las
vacunas contra la influenza que serán utilizadas durante la
temporada de 2027 en el hemisferio sur, una definición que orientará a autoridades regulatorias y fabricantes en los procesos de desarrollo, producción y autorización de las vacunas para el próximo periodo estacional.
La actualización responde a la evolución continua de los virus de la influenza y se sustenta en la
vigilancia internacional de las cepas circulantes. La OMS realiza este ejercicio dos veces al año con expertos de sus Centros Colaboradores y Laboratorios Regulatorios Esenciales, a partir de los datos generados por el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) y otras fuentes.
Entre febrero y agosto de 2026 circularon globalmente los virus
A(H1N1)pdm09, A(H3N2) e influenza B, aunque con diferencias regionales. Los virus de influenza A fueron predominantes en la mayoría de las regiones, mientras que los de influenza B tuvieron mayor presencia en el norte y oeste de África, Norteamérica y Asia oriental.
Tres componentes para las vacunas de 2027
Para las
vacunas producidas a base de huevo, la OMS recomendó incluir un virus tipo A/Missouri/11/2025 (H1N1) pdm09, uno similar a A/Darwin/1454/2025 (H3N2) y otro similar a B/Tokio/EIS13-175/2025, perteneciente al linaje B/Victoria.
En las vacunas elaboradas mediante
cultivo celular, proteínas recombinantes o ácidos nucleicos, la composición propuesta incluye A/Missouri/11/2025 (H1N1) pdm09, un virus similar a A/Darwin/1415/2025 (H3N2) y otro similar a B/Pensilvania/14/2025 (B/Victoria).
La diferencia entre las formulaciones se concentra, por tanto, en las cepas recomendadas para los componentes H3N2 y B/Victoria, mientras que A/Missouri/11/2025 (H1N1)pdm09 se mantiene en ambos tipos de vacuna.
Estas recomendaciones constituyen una referencia técnica para que las agencias regulatorias nacionales y la
industria farmacéutica definan las vacunas que serán desarrolladas y producidas para la siguiente temporada. El objetivo es lograr la mayor correspondencia posible entre los componentes vacunales y los virus que se prevé que circulen.
Vigilancia global sustenta la actualización de las vacunas
La selección de las cepas se realiza a partir del análisis de la circulación y
evolución de los virus de influenza. Este mecanismo resulta necesario porque sus características antigénicas cambian con el tiempo, lo que obliga a revisar periódicamente la composición de las vacunas estacionales.
La directora de Gestión de Epidemias y Pandemias de la OMS,
Maria Van Kerhove, ha destacado que el
intercambio internacional de datos, virus y conocimiento entre países y laboratorios permite actualizar las recomendaciones y mantener la capacidad de detectar amenazas emergentes.
La definición para el hemisferio sur de 2027 adquiere particular importancia para los países que deberán preparar sus próximas campañas estacionales, aunque la recomendación internacional constituye
una etapa previa a los procesos regulatorios, de adquisición y distribución que corresponden a cada país.
Influenza zoonótica permanece bajo vigilancia
La revisión de la OMS también ha incluido virus de influenza que circulan en animales, particularmente aquellos que han ocasionado infecciones en humanos debido a su potencial de generar
nuevas amenazas pandémicas.
Como parte de las reuniones semestrales, los expertos evalúan estos virus y seleccionan
virus candidatos para vacunas (CVV) derivados de variantes zoonóticas contemporáneas. El propósito es disponer de candidatos que puedan utilizarse para iniciar rápidamente la fabricación de vacunas si emerge una amenaza con potencial pandémico.
La recomendación para 2027 integra así dos componentes de la preparación frente a la influenza. A
ctualizar la vacunación estacional de acuerdo con la evolución viral y
mantener capacidad anticipada de respuesta frente a virus zoonóticos con potencial de transmisión e impacto en humanos.