A NIVEL NACIONAL
Leishmaniasis mantiene transmisión activa en Colombia: INS reporta más de 2.100 casos en 2026
La aparición de la enfermedad en menores de 10 años podría indicar transmisión peri e intradomiciliaria
El 98,6 por ciento de los casos corresponde a la forma cutánea. (Foto: OPS)
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Redacción. Bogotá
La leishmaniasis continúa siendo un reto para la salud pública en Colombia. De acuerdo con el más reciente boletín epidemiológico del Instituto Nacional de Salud (INS), con corte a la semana epidemiológica 24 de 2026 se han notificado 2.133 casos de la enfermedad, de los cuales 2.104 (98,6 por ciento) corresponden a leishmaniasis cutánea, 29 (1,3 por ciento) a leishmaniasis mucosa y un caso confirmado de leishmaniasis visceral, lo que confirma que la transmisión permanece activa en el país.
Aunque el comportamiento acumulado de la leishmaniasis cutánea se mantiene dentro del rango histórico esperado, el INS señala que desde la semana epidemiológica 21 la notificación se ubica por debajo del límite inferior del canal endémico, una situación que podría estar relacionada con rezagos en la notificación más que con una reducción real de la transmisión.
Persisten los corredores históricos de transmisión
El análisis epidemiológico muestra que la enfermedad conserva un patrón geográfico estable. La mayor carga de casos continúa concentrándose en un corredor que se extiende desde el noroccidente del país, atraviesa el Magdalena Medio y se prolonga hacia la Orinoquía y la Amazonía, con focos adicionales en municipios del Pacífico. En 2026, los departamentos de Antioquia, Santander, Boyacá, Meta y Caquetá mantienen una importante superposición entre los focos históricos y la transmisión actual.
A nivel nacional, la incidencia acumulada de leishmaniasis cutánea alcanzó 21,4 casos por cada 100.000 habitantes en riesgo, mientras que en menores de 10 años fue de 2,2 casos por cada 100.000 habitantes, con 216 casos notificados. Las incidencias más altas se registraron en Atlántico, Guaviare, Santander y Cesar.
Casos en niños alertan sobre transmisión domiciliaria
Uno de los hallazgos que más llama la atención del INS es la presencia de casos en menores de 10 años, principalmente en Santander, Cesar, Antioquia y Bolívar.
Según el análisis epidemiológico, este comportamiento constituye un indicador indirecto de transmisión peri o intradomiciliaria, lo que sugiere que el ciclo de transmisión no se limita a escenarios selváticos u ocupacionales, sino que también puede estar ocurriendo cerca de las viviendas.
En contraste, en departamentos como Guaviare, Vichada, Meta y Caquetá, una proporción importante de los casos corresponde a población militar, lo que evidencia un componente ocupacional asociado a actividades desarrolladas en zonas endémicas.
Leishmaniasis mucosa mantiene comportamiento focal
Durante 2026 se han confirmado 29 casos de leishmaniasis mucosa, con una incidencia acumulada de 0,29 casos por cada 100.000 habitantes en riesgo. Las mayores incidencias se registraron en Boyacá, Guaviare, Vichada y Bolívar.
El INS señala que esta forma clínica continúa concentrándose principalmente en adultos jóvenes y mantiene una participación importante de militares y agricultores, lo que refleja la persistencia de exposiciones ocupacionales en territorios endémicos. Además, predominan las lesiones en mucosa nasal, aunque persisten formas orales y genitales que evidencian la diversidad clínica de la enfermedad.
La forma visceral continúa siendo poco frecuente, pero de alta gravedad
En cuanto a la leishmaniasis visceral, el boletín reporta un caso confirmado procedente de San Andrés de Sotavento (Córdoba), un municipio históricamente endémico. Aunque su frecuencia es baja, el INS advierte que esta variante conserva un comportamiento focal en la región Caribe y representa la forma clínica más grave de la enfermedad, especialmente en pacientes con inmunosupresión.
El análisis histórico muestra que Córdoba continúa siendo el principal foco de transmisión de esta forma clínica, con persistencia de áreas endémicas que se han mantenido durante la última década.
Vigilancia activa y enfoque "Una Salud"
El INS destaca que la persistencia de la leishmaniasis está determinada por la interacción de factores ambientales, sociales, ocupacionales y biológicos, por lo que insiste en fortalecer el enfoque de "Una Salud", que integra la vigilancia de la salud humana, animal y ambiental para comprender mejor la dinámica de transmisión.
Entre las principales recomendaciones para las entidades territoriales se encuentran reforzar la notificación oportuna de casos, realizar búsqueda activa en corredores históricos de transmisión, fortalecer la investigación de focos y mejorar la articulación entre vigilancia epidemiológica, entomología, laboratorios de salud pública y programas de enfermedades transmitidas por vectores.
El INS también hace énfasis en el seguimiento de la población expuesta por actividades ocupacionales y de los menores de 10 años como población centinela para detectar transmisión domiciliaria.