ACOMPAÑAMIENTO TÉCNICO
Chagas en Colombia: nueve departamentos entran en evaluación internacional por transmisión vectorial
Una misión internacional evaluará avances epidemiológicos, entomológicos y serológicos en nueve departamentos
Miércoles, 14 de octubre de 2026, a las 13:07
El proceso se desarrolla en 114 municipios.
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Redacción. Bogotá
Colombia ha iniciado la
Misión Internacional de Verificación de la Interrupción de la Transmisión Vectorial de la Enfermedad de Chagas, un proceso que evaluará hasta el 23 de octubre las condiciones alcanzadas en
114 municipios de nueve departamentos para determinar si existe evidencia suficiente de que la transmisión de
Trypanosoma cruzi mediante vectores domiciliados ha sido interrumpida.
El proceso está liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social, con participación del Instituto Nacional de Salud (INS), autoridades territoriales y
acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), encargada de conducir la Comisión Evaluadora Internacional.
La misión analizará información de
vigilancia epidemiológica, entomológica y serológica, así como las intervenciones de manejo integrado de vectores y la capacidad territorial para sostener los resultados alcanzados.
Nueve departamentos han preparado la evidencia para la evaluación
La misión internacional ha estado precedida por una fase de
preverificación desarrollada entre mayo y junio de 2026, en la que participaron Santander, Norte de Santander, Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Meta, Vichada, Casanare y Arauca.
Durante esa etapa se revisaron indicadores de casos agudos y crónicos, vigilancia de los insectos vectores, tamizaje en bancos de sangre, seroprevalencia en poblaciones priorizadas y capacidad programática de los territorios.
Cabe mencionar que en junio, la OPS informó que aquella fase comprendió
105 municipios priorizados para procesos de verificación y reverificación. La actual misión, de acuerdo con el nuevo boletín del Ministerio, amplía la evaluación a
114 municipios.
La Comisión Internacional deberá revisar ahora la documentación, realizar evaluaciones territoriales y establecer si la evidencia cumple los criterios requeridos para reconocer la interrupción.
Colombia ya había alcanzado certificaciones en 66 municipios
El proceso actual se apoya en más de una década de intervenciones. Colombia comenzó en 2010 a trabajar específicamente en la interrupción de la transmisión intradomiciliaria de
T. cruzi por
Rhodnius prolixus, uno de los principales vectores de la enfermedad.
En 2019, la OPS reconoció la interrupción de esta transmisión en
66 municipios endémicos del país. El Plan Nacional de Eliminación de la Enfermedad de Chagas 2025-2031 busca ampliar progresivamente ese logro y mantener vigilancia para impedir que la transmisión vuelva a establecerse.
Los lineamientos nacionales fijan como meta llegar a
130 municipios con certificación internacional de interrupción de la transmisión por vectores domiciliados para 2031.
Más de 12 millones de personas viven en áreas de riesgo
La enfermedad continúa representando un desafío relevante para la salud pública colombiana. Datos divulgados por Minsalud en abril de 2026 estiman que cerca de
12,5 millones de personas viven en áreas de riesgo para Chagas, distribuidas en 596 municipios, y que aproximadamente 405.300 personas vivirían con infección por
T. cruzi.
El Chagas suele permanecer durante años sin síntomas. Sin embargo, alrededor del
30 por ciento de las personas infectadas puede desarrollar afectación cardíaca progresiva, incluidas alteraciones del ritmo, trastornos de conducción, miocardiopatía e insuficiencia cardíaca; un grupo menor desarrolla complicaciones digestivas.
El reto va más allá del insecto vector
Aunque la misión de octubre se concentra en
transmisión vectorial,
T. cruzi puede transmitirse también por otras vías, entre ellas la
congénita, oral, transfusional y mediante trasplante de órganos.
Por esta razón, el Plan Nacional de Eliminación y Sostenimiento de la Eliminación de Enfermedades Transmisibles y Condiciones Prioritarias 2025-2031 (PNEET) incorpora tanto la eliminación de la transmisión vectorial y transfusional como la eliminación de la transmisión maternoinfantil de Chagas. El PNEET fue adoptado mediante la
Resolución 119 de 2026.
Uno de los avances reportados este año corresponde precisamente al control durante el embarazo. Minsalud informó que la cobertura de
tamizaje de Chagas en gestantes pasó de 4,27 por ciento en 2019 a 58,53 por ciento en 2024, último dato consolidado divulgado por la cartera en 2026.
La autoridad sanitaria estima además que en Colombia hay más de
226.000 gestantes dentro de poblaciones expuestas al riesgo y calcula aproximadamente
809 infecciones congénitas anuales, lo que mantiene esta vía de transmisión entre las prioridades de eliminación.
Diagnóstico y tratamiento también forman parte de la estrategia de eliminación
Durante 2026, el Ministerio también ha destacado la incorporación de
pruebas rápidas en zonas rurales y de difícil acceso y la disponibilidad gratuita de tratamientos antiparasitarios como
benznidazol y nifurtimox.
Minsalud ha señalado que el diagnóstico y tratamiento del Chagas se encuentran incluidos dentro de las prestaciones del sistema de salud, mientras el país también trabaja en iniciativas orientadas a desarrollar
producción nacional de benznidazol.
¿Qué deberá demostrar Colombia ante la misión internacional?
Los territorios deberán sostener que cuentan con evidencia suficientemente robusta para documentar la ausencia de transmisión reciente y con mecanismos capaces de detectar una eventual reaparición.
Esto implica demostrar capacidad para mantener la
vigilancia entomológica, investigar casos agudos, realizar estudios serológicos, garantizar diagnóstico y tratamiento y mantener acciones de control sobre las viviendas y sus entornos.
La calidad del dato será especialmente relevante. Durante la fase de preverificación, los expertos de OPS habían señalado la necesidad de que la información territorial fuera
verificable, comparable y suficientemente sólida para sustentar una evaluación internacional.
Para Colombia, el resultado de esta misión será un indicador del avance del PNEET, pero también de la capacidad del sistema de salud para sostener intervenciones de largo plazo en territorios históricamente afectados.