ACCESO EQUITATIVO
OMS aprueba resolución histórica para fortalecer la atención de hemofilia y trastornos hemorrágicos
La hemofilia y otros trastornos hemorrágicos continúan enfrentando importantes barreras de acceso en múltiples regiones del mundo
César Garrido, presidente de la Federación Mundial de Hemofilia.
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Redacción. Bogotá
La 79ª Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud ha aprobado una resolución histórica para la comunidad global de
pacientes con hemofilia y otros trastornos hemorrágicos, al reafirmar el compromiso de los países con el
acceso equitativo al diagnóstico, tratamiento y atención integral de estas enfermedades.
La resolución, denominada “Acción global para promover la
equidad en salud para las personas con hemofilia y otros trastornos hemorrágicos”, fue respaldada por los Estados Miembros de la OMS y representa uno de los mayores avances regulatorios internacionales para esta población en los últimos años.
Desde Federación Ecuatoriana de Enfermedades Raras destacaron el liderazgo de
César Garrido, presidente de la Federación Mundial de Hemofilia, quien impulsó la iniciativa desde Ginebra junto con más de 100 organizaciones de pacientes, profesionales sanitarios y Estados copatrocinadores.
Persisten brechas críticas en diagnóstico y acceso
La resolución reconoce que la hemofilia y otros trastornos hemorrágicos continúan enfrentando importantes barreras de acceso en múltiples regiones del mundo. Según cifras discutidas en la Asamblea, cerca del
70 por ciento de las personas con hemofilia permanecen sin diagnóstico, situación que limita el inicio temprano de tratamientos y aumenta el riesgo de complicaciones severas.
Estas enfermedades alteran la coagulación sanguínea y pueden
ocasionar hemorragias prolongadas, sangrados espontáneos, discapacidad física y deterioro significativo en la calidad de vida si no existe profilaxis adecuada o acceso oportuno a terapias especializadas.
El documento aprobado por la OMS también brinda reconocimiento explícito a patologías como la
enfermedad de von Willebrand y otras deficiencias raras de factores de coagulación, históricamente subrepresentadas en las políticas públicas de Salud.
Países deberán fortalecer acceso a terapias y centros especializados
Con la nueva resolución, los Estados Miembros se comprometieron a
incorporar el manejo de los trastornos hemorrágicos dentro de las políticas nacionales de enfermedades no transmisibles, atención primaria y salud materna.
Además, se ha instado a los países a fortalecer la capacidad diagnóstica,
garantizar la referencia oportuna a centros especializados y ampliar la disponibilidad de tratamientos que salvan vidas, incluidos concentrados de factor y nuevas terapias no basadas en factores.
La OMS también ha recomendado incluir estos medicamentos dentro de las listas nacionales de medicamentos esenciales, una medida que podría
facilitar procesos de financiación, adquisición pública y cobertura sanitaria en distintos sistemas de salud.
Para especialistas y organizaciones de pacientes, esta decisión podría tener implicaciones relevantes para América Latina y particularmente para Colombia,
donde persisten retos asociados al diagnóstico temprano, la disponibilidad de terapias innovadoras y las inequidades regionales en acceso a atención hematológica especializada.
Asamblea también abordó tuberculosis y enfermedad hepática esteatósica
Durante la misma Asamblea Mundial de la Salud, los países aprobaron además el desarrollo de una estrategia global posterior a 2030 para acelerar la
eliminación de la tuberculosis, enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de muerte infecciosa en el mundo.
La OMS ha informado que entre 2000 y 2024 el tratamiento de pacientes con tuberculosis permitió salvar aproximadamente 83 millones de vidas, aunque persisten desafíos relacionados con
financiamiento insuficiente, desigualdad y acceso a servicios esenciales.
En paralelo, la Asamblea reconoció la enfermedad hepática esteatósica, antes conocida como hígado graso, como un desafío creciente para la salud pública mundial. La condición afecta a cerca de
1.700 millones de personas y mantiene una estrecha relación con obesidad,
diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.