RESPUESTA REGIONAL
Países de las Américas adoptan nuevas estrategias frente a dengue, emergencias y resistencia antimicrobiana
Las decisiones del 63.º Consejo Directivo de la OPS orientarán la respuesta sanitaria regional durante los próximos años
Las decisiones aprobadas establecen objetivos regionales para los próximos años.
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Redacción. Bogotá
Los países de las Américas han acordado una nueva hoja de ruta regional para enfrentar algunos de los principales desafíos de salud pública de los próximos años. Durante el
63.º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las autoridades sanitarias han aprobado estrategias dirigidas a mejorar la preparación ante emergencias, contener la resistencia a los antimicrobianos (RAM), responder al dengue y otras arbovirosis y reforzar los sistemas de inocuidad alimentaria.
Durante cinco días, ministros y otras autoridades sanitarias se han reunido en Washington D. C. para revisar las
prioridades de salud pública de la región y adoptar decisiones que deberán traducirse posteriormente en acciones nacionales.
“Las resoluciones y decisiones adoptadas durante este Consejo orientarán nuestro trabajo en los próximos años. Pero su verdadero valor no se medirá por lo que se aprobó en esta sala. Se medirá por los
cambios que se produzcan en la vida de las personas a las que servimos”, ha señalado el director de la OPS,
Jarbas Barbosa.
Emergencias sanitarias: nueva estrategia hasta 2031
Uno de los principales acuerdos ha sido la
Estrategia para fortalecer la gestión del riesgo y de las emergencias de salud en pro de la seguridad sanitaria
2026-2031, orientada a mejorar la capacidad de los países para prevenir, prepararse y responder ante emergencias.
El nuevo marco también plantea avanzar hacia
servicios de Salud más seguros y resilientes y mejorar la cooperación entre los países frente a amenazas que pueden superar las capacidades nacionales.
La decisión se produce en un escenario marcado por una elevada exposición regional a emergencias y desastres. Según la OPS,
casi el 30 por ciento de todos los desastres registrados en el mundo entre 2021 y 2024 ocurrieron en las Américas.
Resistencia antimicrobiana incorpora enfoque de Una Salud
Las autoridades también han aprobado el
Plan de acción sobre la resistencia a los antimicrobianos 2027-2031, que incorpora el enfoque de
Una Salud y prioriza la vigilancia, el fortalecimiento de los laboratorios, la prevención y control de infecciones y el uso adecuado de los antimicrobianos.
El plan también contempla mejorar el acceso a
pruebas diagnósticas y vacunas, elementos relevantes para disminuir tratamientos innecesarios y orientar de manera más precisa las decisiones clínicas.
Para los sistemas sanitarios, el desafío no se limita al uso de antibióticos. El enfoque de Una Salud reconoce la relación entre la
salud humana, animal y ambiental dentro de las estrategias para contener la aparición y propagación de microorganismos resistentes.
Dengue y otras arbovirosis: estrategia regional hasta 2035
Otro de los acuerdos centrales ha sido la
Estrategia de gestión integrada para la prevención y el control de las enfermedades arbovirales 2026-2035, dirigida a enfermedades como dengue, chikunguña y zika.
La estrategia plantea intervenir simultáneamente sobre vigilancia epidemiológica, prevención, control de vectores, atención clínica y capacidad de respuesta frente a brotes.
Su aprobación ocurre después de que las Américas atravesaran en 2024
la mayor epidemia de dengue registrada hasta la fecha, con más de
13 millones de casos y 8.400 muertes notificadas en la región, de acuerdo con los datos presentados por la OPS.
El escenario plantea retos para los servicios de salud, particularmente en territorios con transmisión sostenida, donde la identificación oportuna de signos de alarma, el manejo clínico adecuado y la capacidad de vigilancia resultan determinantes para reducir complicaciones y mortalidad.
Enfermedades transmitidas por alimentos también entran en la agenda
Los países han aprobado además una
Estrategia y plan de acción sobre la inocuidad de los alimentos 2026-2031, destinada a mejorar los sistemas de vigilancia, los servicios de laboratorio y la coordinación entre sectores.
La OPS estima que las enfermedades transmitidas por alimentos afectan
cada año a 43,7 millones de personas y ocasionan alrededor de 78.000 muertes en las Américas.
La nueva estrategia propone que los países adopten sistemas basados en la evaluación del riesgo para prevenir y detectar eventos asociados a alimentos contaminados y mejorar la capacidad de respuesta sanitaria.
OPS modernizará mecanismos regionales para acceder a tecnologías sanitarias
El Consejo Directivo también ha aprobado cambios para fortalecer los
Fondos Rotatorios Regionales de la OPS, utilizados por los Estados para acceder mediante mecanismos conjuntos a vacunas, medicamentos, pruebas diagnósticas y otras tecnologías sanitarias.
Los ajustes buscan aumentar la eficiencia, flexibilidad y sostenibilidad de estos mecanismos, manteniendo la
compra conjunta como una herramienta para facilitar el acceso a productos sanitarios de calidad a precios asequibles.
Según la Organización, durante el último bienio los Fondos Rotatorios han contribuido a proteger a aproximadamente
170 millones de personas mediante esquemas de compra conjunta y financiamiento compartido.
Prevención podría reducir una parte importante de la carga de enfermedad
Durante el encuentro también se ha presentado una nueva edición de
Salud en las Américas, en la que la OPS estima que
casi el 40 por ciento de la carga de enfermedad de la región podría evitarse mediante mayor prevención, diagnóstico y tratamiento tempranos y sistemas de salud más eficaces.
La agenda del Consejo ha incluido además atención primaria en salud, salud digital y eliminación de enfermedades, así como la conmemoración de los
50 años del Programa de Emergencias de la OPS.
Las decisiones aprobadas establecen objetivos regionales para los próximos años, pero su impacto dependerá de
cómo cada país traduzca estos acuerdos en políticas, vigilancia epidemiológica, capacidad de laboratorio, preparación de los servicios, formación del talento humano y recursos para su implementación. Para los profesionales sanitarios, varios de estos acuerdos incidirán directamente en áreas como el manejo clínico de arbovirosis, la prevención y control de infecciones, el uso de antimicrobianos y la respuesta asistencial frente a emergencias.