CONTROL VECTORIAL
Fiebre amarilla sigue siendo amenaza regional pese a vacuna eficaz, advierte la OPS
La OPS y autoridades sanitarias actualizarán lineamientos epidemiológicos para mejorar vigilancia y control del virus
El consenso técnico busca fortalecer la capacidad de los países para anticipar y contener eventos epidémicos.
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Redacción. Bogotá
La Organización Panamericana de la Salud ha reunido en Bogotá a expertos internacionales en
fiebre amarilla para actualizar las
definiciones operativas de vigilancia epidemiológica y fortalecer la preparación regional frente a posibles brotes de la enfermedad en las Américas.
El encuentro ha congregado a especialistas en epidemiología, inmunización, manejo clínico, entomología, vigilancia de epizootias y comunicación de riesgos con el objetivo de
construir consensos técnicos que serán incorporados en nuevas orientaciones regionales para los sistemas de salud.
Durante el encuentro, el investigador emérito del Instituto Evandro Chagas,
Pedro Fernando da Costa Vasconcelos, advirtió que la fiebre amarilla continúa generando una
importante carga sanitaria pese a la existencia de una vacuna eficaz y disponible. “La fiebre amarilla sigue siendo un problema serio de salud pública. No debería serlo”, ha señalado el experto.
Los especialistas coincidieron en que
los casos graves siguen representando una
alta presión asistencial para los sistemas hospitalarios, especialmente en contextos de brotes y circulación activa del virus.
Uno de los principales avances del encuentro fue el
consenso técnico sobre las definiciones regionales de caso sospechoso, caso probable y definición de brote de fiebre amarilla.
Estas actualizaciones hacen parte de un
proceso Delphi regional iniciado en marzo de 2026 y buscan unificar criterios epidemiológicos en los países de las Américas para mejorar la detección temprana y la respuesta ante eventos de transmisión.
OPS valida matriz operativa para respuesta a brotes
La reunión también permitió validar una nueva matriz regional de acciones recomendadas para fiebre amarilla, diseñada como herramienta práctica para equipos nacionales y subnacionales de salud pública. La matriz organiza las intervenciones según:
-Ciclo de transmisión (silvestre o urbano).
-Fase de gestión del riesgo (preparación o respuesta).
Además, estructura las acciones en siete pilares estratégicos:
-Coordinación.
-Vigilancia epidemiológica y de laboratorio.
-Vigilancia de epizootias.
-Control vectorial.
-Manejo clínico.
-Inmunización.
-Comunicación de riesgos y participación comunitaria.
Países sin casos recientes mantienen riesgo de reintroducción
Los expertos han subrayado que
varios países de América Central no registran casos humanos desde hace décadas, pero continúan expuestos debido a la presencia de vectores competentes y condiciones ambientales favorables para la reintroducción del virus.
El jefe de la Unidad de Gestión de Amenazas de la OPS,
Andrea Vicari, ha explicado que las nuevas orientaciones buscan ofrecer herramientas adaptables a distintos contextos epidemiológicos. “El objetivo es ofrecer a los países un instrumento práctico y adaptable a su realidad específica”, ha indicado.
Colombia destaca enfoque “Una Sola Salud”
El coordinador del Grupo de Gestión Integrada de Enfermedades Endemo-Epidémicas del Ministerio de Salud y Protección Social,
Mauricio Javier Vera Soto, ha resaltado la necesidad de abordar la fiebre amarilla desde un enfoque integral de salud pública.
“La fiebre amarilla requiere un enfoque integral bajo el principio de Una Sola Salud”, ha afirmado. El funcionario destacó que la vigilancia debe
integrar variables ambientales, animales y humanas para anticipar brotes y fortalecer la capacidad de respuesta regional.
Expertos advierten persistencia de brechas en vigilancia y control
Durante las discusiones técnicas también se
revisaron modelos de evaluación de riesgo que incorporan variables epidemiológicas, entomológicas y de movilidad poblacional para apoyar decisiones sanitarias oportunas.
La epidemióloga de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC),
Erin Staples, señaló que la región todavía enfrenta importantes desafíos para
reducir la morbilidad y mortalidad asociadas a la enfermedad. “Todavía tenemos mucho trabajo por delante”, ha expresado.
La OPS ha anunciado que, tras los consensos alcanzados en Bogotá, avanzará en la
publicación de nuevas orientaciones técnicas regionales para vigilancia epidemiológica de fiebre amarilla en las Américas, reforzando el compromiso regional con la eliminación del ciclo urbano de transmisión del virus.