Edición Médica

Miércoles, 08 de abril de 2026
16:10
Colombia | Ecuador
Salud Pública
FALLAS EN COORDINACIÓN
Muerte de recién nacido por cardiopatía congénita reabre debate sobre demoras en traslados de alta complejidad
Demoras administrativas y limitada disponibilidad de servicios especializados siguen siendo un desafío para la atención pediátrica compleja
Miércoles, 08 de abril de 2026, a las 13:56

 La familia del menor denunció demoras en la autorización del traslado por parte de la EPS. (Foto referencial)


Redacción. Bogotá
La muerte de Isaías David Rojas Vargas, un recién nacido con cardiopatía congénita compleja, volvió a poner en discusión los tiempos de autorización y traslado hacia centros de alta complejidad en Colombia, particularmente en casos neonatales que requieren cirugía cardiovascular pediátrica urgente.
 
El menor, nacido en Bosconia (Cesar), permaneció hospitalizado desde su nacimiento debido a una cardiopatía congénita severa con episodios recurrentes de ataque cianótico, caracterizados por caídas abruptas en la saturación de oxígeno. El equipo médico tratante determinó la necesidad de una intervención cardiovascular de alta complejidad que no podía realizarse en la institución de origen por limitaciones de capacidad resolutiva.
 
Ante esta situación, se inició el proceso de referencia a un centro especializado con cirugía cardiovascular pediátrica. Sin embargo, la familia denunció demoras en la autorización del traslado por parte de la EPS, lo que prolongó la estancia del recién nacido en un centro sin disponibilidad del procedimiento requerido.
 
De acuerdo con medios locales, el traslado fue finalmente autorizado el 18 de marzo, luego de protestas lideradas por la madre del menor. Al día siguiente, el paciente fue remitido en ambulancia medicalizada a una clínica especializada en Cartagena, donde ingresó con inestabilidad hemodinámica severa y compromiso significativo de la oxigenación.
 
A pesar del manejo en un nivel de mayor complejidad, el deterioro clínico progresivo impidió la realización de la cirugía cardiovascular indicada. El menor falleció el 5 de abril antes de que pudiera practicarse la intervención requerida para corregir el ductus y la malformación cardíaca asociada.
 
Según ha señalado la familia, el recién nacido se mantenía con tratamiento farmacológico para conservar la permeabilidad del ductus arterioso mientras se concretaba la cirugía, estrategia habitual como puente terapéutico en cardiopatías congénitas ductus-dependientes. La demora en el acceso al procedimiento definitivo habría condicionado el desenlace clínico.
 
Por su parte, en un comunicado oficial, Nueva EPS ha aclarado que el paciente nació el 10 de febrero con diagnóstico de “cardiopatía congénita compleja cianosante, con situs inversus, dextrocardia y canal auriculoventricular total desbalanceado”, y que desde el ingreso a UCI neonatal se inició el proceso de referencia a una institución especializada. La entidad señaló que el 18 de marzo fue aceptado por una IPS con servicio de cardiología pediátrica en Cartagena, donde posteriormente se efectuó el traslado.
 
Nueva EPS también ha enfatizado que llevó a cabo "las gestiones con su red de prestadores para la referencia del niño, siendo aceptado por las IPS Clínica Neuro Cardiovascular Neurodinamia, de Cartagena, el 18 de marzo de 2026, con su posterior traslado".
 
De ese modo, el equipo multidisciplinario (cardiólogo, intensivista, cirujano cardiovascular y hemodinamista pediátrico) realizó "estudios especializados, analizados en junta médica, definiendo su manejo quirúrgico, realizado el 2 de abril. Continuó el manejo en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, pero, a pesar de todos los esfuerzos, el menor falleció el 5 de abril de 2026".
 
Asimismo, la EPS ha asegurado que durante todo el proceso se garantizó a menor el acceso oportuno a los servicios de Salud que fueron requeridos, al igual que a los tratamientos previstos por el equipo médico tratante.
 
Crecientes desafíos operativos
 
El caso vuelve a evidenciar los desafíos operativos del sistema en la articulación de la red de referencia y contrarreferencia para pacientes neonatales con patologías tiempo-dependientes. Nuevamente, se reitera que estos escenarios requieren coordinación interinstitucional inmediata, disponibilidad de camas en unidades de cuidado intensivo neonatal cardiovascular y agilización administrativa, dado que la ventana terapéutica suele ser limitada.
 
Además, el episodio se suma a las preocupaciones sobre disponibilidad de talento humano y capacidad instalada para cirugía cardiovascular pediátrica en el país. El caso refuerza la necesidad de revisar protocolos de referencia neonatal, tiempos de autorización y mecanismos de priorización clínica, especialmente en cardiopatías congénitas complejas donde la intervención temprana es determinante para la supervivencia.




Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.