ALERTA INTERNACIONAL
OPS ratifica la cooperación técnica y el intercambio de información ante casos de hantavirus
Los hantavirus del Nuevo Mundo producen el síndrome pulmonar y los del Viejo Mundo causan fiebre hemorrágica con síndrome renal
En un año se notificaron ocho casos en la región de las Américas.
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Redacción. Bogotá
Cooperación técnica e intercambio de información ha sido el primer ofrecimiento de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como apoyo a los países de la región ante un conglomerado de casos de
síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) asociado a un crucero en el Atlántico.
En un comunicado oficial, la OPS ha asegurado que las autoridades sanitarias de los países involucrados, en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), mantienen en curso la
investigación epidemiológica y las
acciones de respuesta, mientras la OPS facilita cooperación técnica sobre
diagnóstico por laboratorio, manejo clínico, prevención y control de infecciones, a través de especialistas regionales.
Así mismo ha ratificado que apoya el intercambio de información entre países mediante los
Centros Nacionales de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), el mecanismo utilizado para coordinar la comunicación rápida ante eventos de salud pública con posible impacto internacional.
Las diferencias entre los dos grupos de Hantavirus
OPS ha insistido en informar a la población sobre el hantavirus y ha explicado que se trata de un grupo de virus transmitidos principalmente por
roedores. Las personas pueden infectarse al
inhalar partículas contaminadas con orina, heces o saliva de estos animales, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados.
Los hantavirus se clasifican en dos grandes grupos: los del Viejo Mundo, presentes en África, Asia y Europa, y los del
Nuevo Mundo, que circulan en las Américas. Ambos pueden causar enfermedades graves, aunque se asocian a síndromes diferentes. Los hantavirus del Nuevo Mundo producen el
síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), mientras que los del Viejo Mundo causan fiebre hemorrágica con
síndrome renal (FHSR).
“Aunque el síndrome pulmonar por hantavirus es poco frecuente, puede ser grave. La transmisión ocurre principalmente por exposición a roedores y, en situaciones excepcionales (particularmente con el virus Andes), puede producirse
transmisión entre personas en contactos cercanos y prolongados”, ha señalado
Andrea Vicari, jefe de la Unidad de Gestión de Amenazas Infecciosas de la OPS.
Los casos en la región el último año
En diciembre de 2025, la OPS emitió una alerta epidemiológica tras observar un aumento de casos en países endémicos, particularmente en el Cono Sur. La alerta destacó la necesidad de
fortalecer la vigilancia, la
preparación y la
respuesta frente a esta enfermedad poco frecuente, pero potencialmente mortal, en la región de las Américas.
Desde el año pasado y hasta la semana epidemiológica 47 del 2026,
ocho países de la región de las Américas, principalmente del Cono Sur, notificaron casos confirmados de SPH. En total, se reportaron
229 casos confirmados y 59 fallecimientos.
La OPS ya instó desde el año pasado a los estados a reforzar la vigilancia epidemiológica, garantizar el
diagnóstico oportuno y el
manejo clínico adecuado de los casos, e implementar
medidas intersectoriales para reducir los riesgos ambientales y ocupacionales asociados a la enfermedad.
Prevención: la primera línea de defensa
La OPS ha dejado claro que no existe una vacuna específica ni tratamiento antiviral para el hantavirus, por lo que la
prevención sigue siendo la medida más eficaz.
Según las recomendaciones del organismo para reducir el contacto con roedores, se ha sugerido educar a la población que mantenga los
espacios limpios y ventilados, almacenar alimentos en recipientes cerrados para evitar su contaminación por roedores y aplicar prácticas adecuadas de
limpieza y desinfección en áreas potencialmente contaminadas con orina, heces o saliva de estos animales.
El dato
Aunque los casos son relativamente poco frecuentes, la persistencia del virus en reservorios animales y determinadas condiciones ambientales y sociales hacen que el hantavirus continúe representando un
desafío de salud pública en la región.