BARRERAS DE ACCESO
Supersalud alerta por barreras en la atención especializada de mujeres con síndrome de ovario poliquístico
La entidad ha instado a EPS e IPS a fortalecer las rutas de atención para esta condición con impacto hormonal y metabólico
Bogotá, Antioquia y Valle concentran el mayor número de reportes.
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Redacción. Bogotá
La Superintendencia Nacional de Salud ha advertido sobre las barreras que continúan enfrentando las mujeres en Colombia para acceder a la atención especializada del síndrome de ovario poliquístico (SOP), una condición que, según la entidad, debe abordarse desde una perspectiva integral debido a sus implicaciones hormonales, metabólicas y reproductivas.
Entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, la Supersalud recibió 809 reclamos de usuarias que autorreportaron esta condición médica. El análisis evidencia que las principales dificultades no se limitan a la asignación de citas, sino que también afectan la oportunidad de las consultas especializadas, la entrega de tecnologías en salud y la continuidad del seguimiento clínico.
Un trastorno que va más allá de la salud reproductiva
La entidad también ha llamado la atención sobre la necesidad de adoptar la denominación Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino, con el propósito de reflejar que esta enfermedad no se restringe al aparato reproductor, sino que involucra alteraciones endocrinas y metabólicas que pueden acompañar a la paciente durante diferentes etapas de la vida.
Desde el punto de vista clínico, el síndrome puede manifestarse con irregularidades menstruales, anovulación, hiperandrogenismo, acné, hirsutismo, alopecia de patrón femenino y quistes ováricos. Además, se asocia con resistencia a la insulina, alteraciones metabólicas y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, lo que hace indispensable un seguimiento interdisciplinario.
Para la Supersalud, esta visión integral implica que las demoras para acceder a especialistas como Ginecología, Obstetricia o Endocrinología pueden retrasar el diagnóstico, la evaluación de riesgos metabólicos y el inicio oportuno del tratamiento.
Ginecología y Endocrinología concentran las principales barreras
El análisis de las PQRD muestra que el principal cuello de botella se encuentra en el acceso a la atención especializada. Las mayores causas de reclamación corresponden a:
-194 casos por negación en la asignación de citas o consultas.
-172 reclamos por falta de oportunidad para acceder a consultas.
-108 reportes por demoras en otros servicios de salud.
-92 quejas relacionadas con la entrega de tecnologías en salud y servicios previamente autorizados.
En total, 292 reclamos estuvieron directamente relacionados con barreras en Endocrinología y Ginecología, especialidades fundamentales para confirmar el diagnóstico, individualizar el tratamiento y realizar el seguimiento de las pacientes. Dentro de estas especialidades, la Supersalud identificó:
-140 reclamos por negación de citas.
-125 por demoras en la atención.
-27 por retrasos en las autorizaciones de consulta.
En Ginecología y Obstetricia se registraron 96 reclamos por negación de citas y 95 por falta de oportunidad, mientras que en Endocrinología se notificaron 42 por negación de citas y 26 por demoras en la atención.
Mujeres jóvenes concentran la mayor carga de reclamos
El informe también evidencia que las barreras afectan principalmente a mujeres en edades tempranas. El grupo entre 14 y 28 años concentró 405 reclamos, seguido por las mujeres entre 29 y 59 años, con 395 reportes. Para la entidad, este comportamiento resulta especialmente relevante porque muchas pacientes se encuentran en la etapa en la que habitualmente se confirma el diagnóstico y se inicia el manejo integral de la enfermedad.
Asimismo, la Supersalud ha identificado 100 usuarias pertenecientes a poblaciones de especial protección constitucional, entre ellas 67 mujeres desplazadas, 18 víctimas del conflicto armado y pacientes con discapacidad, lo que evidencia un impacto diferencial en grupos con mayor vulnerabilidad social.
Bogotá, Antioquia y Valle concentran el mayor número de reportes
La distribución territorial de las quejas muestra una mayor concentración en los principales centros urbanos del país. Los departamentos con más reclamos fueron: Bogotá: 149 casos; Antioquia: 146 casos; Valle del Cauca: 117 casos.
Aunque la entidad aclara que estas cifras no representan un indicador de desempeño de las EPS, debido a que no están ajustadas por población afiliada, sí constituyen una herramienta para fortalecer la vigilancia sobre la suficiencia de la red de prestadores, los tiempos de acceso y la gestión de autorizaciones.
Para la Superintendencia, las quejas recibidas reflejan un problema que trasciende la gestión administrativa y tiene implicaciones directas sobre la calidad de la atención. En una condición que requiere seguimiento longitudinal y abordaje multidisciplinario, las demoras en el acceso a especialistas pueden retrasar el diagnóstico, fragmentar el tratamiento y aumentar el riesgo de complicaciones metabólicas y reproductivas.
En ese contexto, la entidad ha instado a EPS, IPS y redes de prestación a fortalecer las rutas de atención desde Medicina general hacia Ginecología y Endocrinología, ampliar la disponibilidad de agendas para estas especialidades, optimizar los procesos de autorización y utilizar las PQRD como un mecanismo de vigilancia para identificar fallas recurrentes y corregirlas de manera estructural.