Redacción. Bogotá
El talento humano en salud ha comenzado a movilizarse para apoyar la respuesta asistencial en las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia. El colectivo Acuerdos Fundamentales, conformado por
22 organizaciones médicas y de profesionales de la salud, ha coordinado el desplazamiento del primer grupo de voluntarios hacia los territorios donde se han identificado necesidades de atención, luego de que
más de 1.720 médicos y profesionales de la salud se hayan inscrito para participar en la respuesta.
La convocatoria ha sido liderada dentro del colectivo por la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) y la Alianza de Asociaciones de la Salud (Assosalud), con el respaldo de las organizaciones que integran Acuerdos Fundamentales. La iniciativa ha sido planteada ante el Ministerio de Salud y Protección Social y las secretarías departamentales y distritales como un mecanismo de
apoyo complementario a la capacidad institucional desplegada por las autoridades.
La movilización de profesionales no se ha planteado como un desplazamiento espontáneo hacia las zonas afectadas. En la comunicación enviada a la ministra de Salud y Protección Social,
Ana María Vesga, y a los secretarios de salud territoriales, Acuerdos Fundamentales ha señalado que la
activación del voluntariado deberá articularse con las autoridades responsables de la emergencia.
Esta coordinación resulta relevante para
evitar la saturación de los servicios locales, duplicidad de esfuerzos o desplazamientos de profesionales sin una necesidad asistencial previamente identificada. La definición de territorios prioritarios, especialidades requeridas, mecanismos de traslado y enlaces institucionales permitirá orientar el recurso humano hacia los puntos donde exista una brecha efectiva de capacidad.
El colectivo ha puesto a disposición una
base de datos con más de 1.720 profesionales, que podrá ser utilizada para conformar equipos según los requerimientos clínicos y operativos que establezcan las autoridades sanitarias.
La organización ha reiterado en su comunicación que las instituciones integrantes han “aunado esfuerzos e integrado su experticia” para
responder de manera articulada a la contingencia.
Telemedicina y salud mental también han sido incorporadas a la respuesta
El apoyo ofrecido no se ha limitado al desplazamiento presencial. Acuerdos Fundamentales también ha puesto a disposición una plataforma de atención asistencial a distancia, con
participación voluntaria de médicos psiquiatras y psicólogos.
La estrategia ha priorizado la atención de
crisis en salud mental, un componente particularmente relevante después de un desastre de gran magnitud, tanto para la población afectada como para el talento humano que ha participado en las labores de emergencia.
La coordinación de este componente ha quedado a cargo del
Colegio Médico de Cundinamarca y Bogotá, con participación de profesionales vinculados a la Sociedad Colombiana de Psiquiatría y al Colegio Colombiano de Psicólogos.
A esta oferta se ha sumado la capacidad de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (SCARE) para brindar
orientación emocional al talento humano en salud que ha participado en la atención de la emergencia.
La inclusión de este componente ha reconocido una necesidad que suele adquirir mayor relevancia durante las emergencias: proteger la salud mental de los equipos asistenciales expuestos de manera prolongada a situaciones de
trauma, sobrecarga laboral y contacto directo con víctimas.
Llegada de médicos colombianos desde el exterior
El colectivo ha informado que médicos colombianos residentes en otros países también han manifestado su disposición para trasladarse a Colombia y apoyar la respuesta.
Para ello, el Colegio Médico Colombiano ha ofrecido adelantar y
facilitar los procesos documentales y de verificación necesarios para que estos profesionales puedan participar de acuerdo con los requisitos establecidos por la normativa colombiana.
La propuesta ha contemplado que estos profesionales puedan
integrarse a misiones médicas coordinadas por las entidades territoriales de los departamentos afectados, una condición necesaria para garantizar que su incorporación responda a las necesidades reales del territorio y se produzca dentro de los mecanismos institucionales de atención de la emergencia.
Según ha indicado la SCARE en su comunicado, se identificó una
red internacional de anestesiólogos colombianos residentes en el exterior que han expresado su disposición para desplazarse al país.
Centros de acopio
La respuesta gremial también ha incorporado un componente logístico. SCARE ha puesto a disposición sus sedes físicas a nivel nacional como
puntos de recepción de elementos de protección personal (EPP), insumos médicos y alimentos no perecederos.
Los elementos recolectados estarán destinados tanto al personal sanitario que ha participado en la emergencia como a la población que requiere
atención en los territorios afectados.
Esta capacidad logística ha complementado la movilización del talento humano y ha permitido
canalizar recursos hacia las zonas donde las autoridades hayan identificado necesidades específicas.
El desafío será articular el voluntariado con la respuesta institucional
La movilización de más de 1.700 profesionales ha evidenciado la capacidad de respuesta y solidaridad del talento humano en salud, pero también ha planteado un
desafío operativo: integrar este recurso humano a la estructura formal de atención de desastres sin generar fragmentación en la respuesta.
Para las IPS y autoridades territoriales, la priorización de especialidades, la definición de turnos, las condiciones de alojamiento y seguridad, los mecanismos de referencia y contrarreferencia y la
delimitación de responsabilidades serán aspectos determinantes para aprovechar adecuadamente el voluntariado.
En este escenario, la articulación con el Ministerio de Salud y Protección Social, las secretarías de salud, los centros reguladores de urgencias y emergencias y las instituciones prestadoras de servicios de salud será fundamental para transformar la disponibilidad de profesionales en capacidad asistencial efectiva.
El primer desplazamiento de voluntarios ha marcado así el inicio de una estrategia que podría ampliarse conforme avance la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) y se determinen las
brechas de talento humano en los territorios afectados.
La respuesta también ha dejado sobre la mesa la importancia de
mantener mecanismos de telemedicina, apoyo psicosocial, logística sanitaria y cooperación profesional durante las siguientes fases de la emergencia, cuando las necesidades de atención pueden evolucionar desde el manejo inicial del trauma hacia la recuperación de servicios, el seguimiento de pacientes y la atención de las consecuencias físicas y psicológicas del desastre.