SOSTENIBILIDAD FINANCIERA
Sicolped alerta por cierre de urgencias de la Clínica Infantil Colsubsidio y pide intervención de autoridades
El gremio sostiene que el cierre continuado de camas amenaza la atención de niños, niñas y adolescentes
La suspensión de urgencias comenzará el 1 de julio.
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Redacción. Bogotá
El sindicato de pediatras asegura que la medida vulneraría una orden judicial y pide acciones inmediatas para evitar el desmonte de servicios esenciales. La suspensión de urgencias comenzará el 1 de julio y estaría relacionada con dificultades financieras derivadas de deudas de Famisanar.
El anuncio de la suspensión del servicio de urgencias de la Clínica Infantil Colsubsidio, prevista para entrar en vigencia el próximo 1 de julio, ha generado preocupación entre especialistas en salud infantil y organizaciones médicas del país. El Sindicato Nacional de Pediatras de Colombia (Sicolped) ha emitido un comunicado público en el que rechazó el cierre continuado de camas y servicios de Pediatría, al considerar que representa una amenaza para la atención de niños, niñas y adolescentes.
En su pronunciamiento, la organización sindical ha hecho un llamado urgente a las autoridades nacionales y locales, así como a los entes de control, para adoptar medidas que eviten lo que calificó como un “daño irreparable” para la población pediátrica.
Sicolped señaló que la suspensión de las urgencias de la Clínica Infantil Colsubsidio podría constituir una vulneración al fallo 2026-03-38 del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, el cual establece la obligación de adelantar acciones previas antes de proceder con el cierre de servicios o camas pediátricas.
Dificultades financieras detrás de la decisión
Aunque ni Colsubsidio ni la EPS Famisanar se han pronunciado oficialmente sobre las razones de la medida, ha trascendido que la decisión estaría asociada a problemas de liquidez ocasionados por obligaciones pendientes de pago de Famisanar, situación que dificultaría sostener la operación del servicio de urgencias.
Pese al escenario financiero adverso, se ha conocido que continuarán funcionando los programas de atención oncológica y el servicio dirigido a pacientes con hemofilia y otros trastornos congénitos de la coagulación.
Asimismo, fuentes cercanas al proceso han indicado que la suspensión de las urgencias no implicará despidos de personal, ya que los profesionales de salud serán reubicados en otras áreas asistenciales.
Más de cuatro décadas de atención pediátrica especializada
La Clínica Infantil Colsubsidio constituye uno de los principales referentes de atención pediátrica en Colombia. Sus servicios de salud se originaron con tres consultorios destinados a los hijos de afiliados y, desde 1981, con la apertura de los servicios de hospitalización, consolidó en una sola sede la atención integral de la población infantil.
Ubicada en el barrio Chapinero de Bogotá, la institución ha prestado atención ininterrumpida durante más de 40 años y actualmente mantiene operación las 24 horas del día.
De acuerdo con registros públicos del sistema de habilitación, la clínica cuenta con 67 especialidades médicas habilitadas, además de programas altamente especializados. Entre ellos destaca Hemotivo, iniciativa con más de 13 años de experiencia dedicada al manejo integral de pacientes con hemofilia y otros trastornos hereditarios de la coagulación.
El programa ofrece entrenamiento en autoadministración de factores de coagulación, atención odontológica, acompañamiento psicológico, orientación nutricional y procesos de rehabilitación física.
Preocupación por la reducción de la capacidad pediátrica
El comunicado de Sicolped se produce en un contexto de reiteradas alertas por el cierre progresivo de camas y servicios pediátricos en el país, fenómeno que especialistas atribuyen a problemas de sostenibilidad financiera, insuficiencia en el reconocimiento de costos y retrasos en los pagos por parte de aseguradores.
Para los pediatras, la suspensión de las urgencias en una institución de alta capacidad resolutiva como la Clínica Infantil Colsubsidio podría incrementar la presión sobre otros centros asistenciales de Bogotá y limitar el acceso oportuno de pacientes pediátricos a servicios especializados de mediana y alta complejidad.