OPTIMIZAR DIAGNÓSTICOS
Bogotá pone a disposición su infraestructura molecular para contener casos importados de sarampión
La ciudad ha activado protocolos de aislamiento, cerco vacunal y seguimiento de contactos tras la identificación de virus salvaje genotipo D8 procedente de México
La ciudad refuerza capacidad diagnóstica con RT-PCR y genotipificación.
|
Redacción. Bogotá
Luego de la confirmación oficial por parte del Instituto Nacional de Salud (INS) de casos importados de sarampión correspondientes
a virus salvaje genotipo D8, procedente de México, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá ha puesto a disposición su
capacidad instalada para diagnóstico molecular y reiteró su apoyo para fortalecer la respuesta técnica en el marco de la Red Nacional de Laboratorios.
De acuerdo con la autoridad sanitaria distrital, los casos detectados en la ciudad presentaron
resultado positivo por RT-PCR en muestras de hisopado nasofaríngeo y orina procesadas en el Laboratorio de Salud Pública (LSP). El análisis clínico y epidemiológico, sumado a la ausencia de antecedente vacunal reciente verificable, orientó hacia infección por virus salvaje.
Activación inmediata de protocolos
Desde la detección inicial, Bogotá ha activado los lineamientos establecidos para eventos de interés en salud pública:
aislamiento inmediato, investigación epidemiológica de campo, identificación y
seguimiento de contactos, cerco vacunal y comunicación de riesgo.
Las intervenciones incluyeron
acompañamiento permanente a los casos y sus núcleos familiares, con participación de los equipos MAS Bienestar, el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) y la red prestadora pública y privada.
Capacidad instalada y transferencia tecnológica
Desde 2025, la ciudad cuenta con infraestructura para
extracción y amplificación molecular mediante RT-PCR, así como con protocolos para secuenciación y genotipificación. En ese contexto, la Secretaría Distrital manifestó su interés en avanzar en la transferencia de metodologías de genotipificación, bajo estándares avalados por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), con el fin de optimizar los tiempos diagnósticos en escenarios de rápida evolución epidemiológica.
“En Salud Pública, la velocidad de respuesta es fundamental. Bogotá tiene la infraestructura y el talento humano para
apoyar técnicamente los procesos diagnósticos, siempre bajo el liderazgo del INS y respetando el marco nacional”, ha afirmado
Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
Las autoridades han resaltado que la detección de casos importados
no implica la pérdida de la certificación de eliminación del sarampión; el criterio determinante es evitar la transmisión autóctona sostenida mediante contención oportuna.
El sarampión es uno de los virus más contagiosos, con transmisión aérea a través de gotas respiratorias y potencial de complicaciones graves, especialmente en menores de cinco años y personas no vacunadas. En ese sentido, la Secretaría reiteró la importancia de verificar y completar esquemas:
Triple viral (SRP)
-Primera dosis al año de vida.
-Refuerzo a los 18 meses.
-Todos los menores de 10 años deben contar con dos dosis.
Bivalente (SR)
-Niños y niñas de 7 a 16 años: dosis adicional.
-Viajeros de 6 meses a 59 años sin antecedente vacunal: aplicación al menos 15 días antes del viaje.
-Personal de turismo, hotelería y transporte internacional sin antecedente vacunal.
-Talento humano en salud, incluido personal administrativo y logístico, sin esquema verificable.
Bogotá mantiene activo su
Plan Distrital de Prevención, Preparación y Respuesta frente al sarampión, estructurado en ocho líneas estratégicas que incluyen coordinación intersectorial, fortalecimiento de la red de laboratorios, vigilancia epidemiológica, reducción de transmisión comunitaria, gestión de servicios de salud y comunicación del riesgo.
Por último, las autoridades distritales han hecho un llamado a
sostener alta sospecha clínica ante fiebre y exantema, reforzar la notificación inmediata al sistema de vigilancia y verificar el estado vacunal de pacientes y equipos asistenciales, como medidas clave para contener cualquier riesgo de transmisión sostenida.