FACTORES DE RIESGO
Depresión y ansiedad se disparan en Colombia: encuesta revela nuevas alertas para la atención en salud mental
Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Mental 2025 evidencian un incremento preocupante de los trastornos mentales en el país
La encuesta visitó 61 831 viviendas en los 32 departamentos y la capital del país. Foto: MinSalud.
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Redacción. Bogotá
La percepción general de los colombianos sobre su salud mental parece positiva: la mayoría reporta satisfacción con su vida, sus relaciones personales y su entorno. Sin embargo, detrás de esta percepción de bienestar emerge un panorama más complejo que plantea
nuevos desafíos para el sistema de salud.
Los resultados de la
Encuesta Nacional de Salud Mental (ENSM) 2025 evidencian un
incremento preocupante de los trastornos mentales en el país. En comparación con la medición realizada en 2015, los diagnósticos de depresión se triplicaron, mientras que los casos de trastorno de ansiedad generalizada se cuadruplicaron, según los hallazgos del estudio.
La investigación, liderada por el Ministerio de Salud y Protección Social, contó con la participación académica de la Facultad de Medicina y la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia (UdeA). La encuesta se realizó en los 32 departamentos del país y Bogotá, con
información completa de 110.842 personas mayores de 7 años. Al incluir a 9.834 adultos mayores de 65 años evaluados mediante pruebas cognitivas, la
muestra total alcanzó 120.676 participantes, convirtiéndose en una de las bases de datos más amplias construidas para analizar la salud mental en Colombia.
Una población que se siente bien, pero enfrenta múltiples factores de riesgo
Uno de los principales hallazgos de la ENSM 2025 es la coexistencia entre una percepción favorable del bienestar y una creciente presencia de
factores asociados al sufrimiento emocional.
Al respecto,
Jenny García Valencia, docente del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UdeA y coordinadora académica del estudio, ha explicado que aunque “la mayoría de los colombianos se mostraban satisfechos con su vida, con sus relaciones y con su entorno”, también se identificaron situaciones que generan
malestar psicológico.
Entre ellas se encuentran los
problemas familiares, la violencia, las dificultades económicas, los impactos ambientales y las condiciones sociales que afectan la vida cotidiana.
El estudio encontró que
más del 8 por ciento de la población ha presentado
alguna vez un trastorno ansioso, depresivo o de estrés postraumático, condiciones que tienen una relación directa con la aparición de pensamientos suicidas y conductas autolesivas.
Para la investigadora, uno de los principales desafíos continúa siendo la
dificultad para acceder a atención especializada: “Muchas personas no buscan ayuda porque no quieren, no lo consideran necesario, o por el estigma que aún rodea la atención psiquiátrica”.
Este escenario representa un reto para los servicios de salud, que deben
fortalecer estrategias de detección temprana, promoción de la salud mental y reducción de barreras de acceso.
Niñez y adolescencia: una etapa marcada por experiencias traumáticas
La encuesta identificó señales de alerta especialmente relevantes en niños, niñas y adolescentes. Uno de cada tres menores ha vivido al menos un evento traumático, situación que puede afectar su desarrollo emocional y aumentar el riesgo de presentar trastornos mentales.
Además, las ideas de suicidio y las conductas autolesivas muestran un incremento significativo durante la adolescencia:
- Ideas de suicidio: 4,8 por ciento de la población.
- Conductas autolesivas: 2,9 por ciento.
Estos indicadores prácticamente se duplican al comparar la niñez (7 a 11 años) con la adolescencia (12 a 17 años), evidenciando la necesidad de fortalecer la prevención desde los entornos escolares, familiares y comunitarios.
Mujeres y población LGBTIQ+: grupos con mayor exposición a riesgos
La ENSM 2025 también identificó diferencias importantes según género y orientación sexual. Las mujeres y niñas presentan una mayor carga de trastornos emocionales y estrés postraumático, además de una mayor afectación por pensamientos suicidas y conductas autolesivas.
En el caso de la población LGBTIQ+, el estudio advierte un escenario de alta vulnerabilidad asociado principalmente a experiencias persistentes de discriminación, acoso y exclusión social, factores que impactan directamente la salud mental.
Estos resultados plantean la necesidad de avanzar hacia modelos de atención con enfoque diferencial, capaces de reconocer los determinantes sociales que influyen en el bienestar psicológico.
Nuevos factores de riesgo: cambio climático y vida digital
La encuesta también incorporó fenómenos emergentes que empiezan a modificar la manera en que los colombianos experimentan el malestar emocional.
El estrés asociado al cambio climático afecta al 40,1 por ciento de la población, mientras que la relación con la cultura digital representa una fuente de afectación para el 21,6 por ciento de las personas consultadas.
Estos resultados muestran que la salud mental ya no puede abordarse únicamente desde la perspectiva clínica, sino también desde factores ambientales, sociales, tecnológicos y comunitarios.
La pandemia dejó secuelas emocionales persistentes
Aunque la emergencia sanitaria por COVID-19 terminó, sus efectos psicológicos continúan presentes en parte de la población.
La ENSM reveló que 54,3 por ciento de los adultos presentó síntomas mentales durante el confinamiento, y actualmente uno de cada cinco mantiene dichos síntomas.
Para la profesora Difariney González Gómez, coordinadora general de la encuesta desde la Facultad Nacional de Salud Pública de la UdeA, estos resultados muestran que la pandemia profundizó problemas existentes y dejó una huella que todavía requiere respuesta institucional.
Adultos mayores y cuidadores: poblaciones que requieren mayor atención
La salud mental en la vejez también representa un desafío. Solo el 34,1 por ciento de los adultos mayores de 65 años alcanza un envejecimiento exitoso, definido por ausencia de deterioro cognitivo y discapacidades severas.
El estudio encontró que este resultado está relacionado con factores como el nivel educativo y las condiciones económicas.
Otro punto crítico es la carga del cuidado. Actualmente, 5,2 por ciento de los adultos colombianos cuida a un familiar enfermo o con discapacidad, y dentro de este grupo, 53,8 por ciento presenta sobrecarga del cuidador, afectando principalmente a mujeres (58,2 por ciento).
Los resultados de la ENSM 2025 representan una hoja de ruta para la formulación de políticas públicas y la reorganización de la respuesta institucional frente a la salud mental. Los hallazgos plantean varios desafíos:
- Fortalecer la detección temprana de trastornos mentales en atención primaria.
- Reducir las barreras culturales y el estigma frente a la consulta psicológica y psiquiátrica.
- Ampliar estrategias comunitarias de prevención del suicidio.
- Implementar intervenciones diferenciales para niños, adolescentes, mujeres, cuidadores y población LGBTIQ+.
- Integrar factores sociales, ambientales y digitales dentro del abordaje de la salud mental.
La ENSM 2025 confirma que Colombia enfrenta una paradoja: una población que mayoritariamente expresa bienestar, pero que al mismo tiempo presenta un aumento significativo de trastornos mentales y nuevos determinantes de sufrimiento emocional. El desafío para el sistema sanitario será transformar estos datos en acciones concretas de prevención, atención oportuna y garantía efectiva del derecho a la salud mental.