MECANISMO DE PREVENCIÓN
OPS abre nueva vía de acceso al lenacapavir para prevención del VIH en Colombia y otros 13 países
La incorporación de la PrEP semestral dependerá de regulación, protocolos clínicos y planificación nacional
Martes, 15 de septiembre de 2026, a las 14:34
La OPS facilitará el acceso a esta innovación a través de un acuerdo con Gilead Sciences.
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Redacción. Bogotá
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha anunciado una nueva vía para facilitar el acceso al lenacapavir como profilaxis preexposición (PrEP) frente al VIH en 14 países de América Latina, entre ellos Colombia, mediante un acuerdo con Gilead Sciences y los Fondos Rotatorios Regionales del organismo.
La iniciativa ha incluido a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Sin embargo, la posibilidad de adquisición mediante este mecanismo no supone su incorporación inmediata a los programas nacionales, ya que cada país deberá avanzar en sus respectivos procesos regulatorios y programáticos.
La medida adquiere relevancia en una región donde se producen aproximadamente 140.000 nuevas infecciones por VIH cada año, según los datos presentados por la OPS.
Una PrEP administrada dos veces al año
El lenacapavir es una alternativa de PrEP inyectable de acción prolongada que se administra dos veces al año. En 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha recomendado como una opción adicional para prevenir el VIH, después de que ensayos clínicos hayan mostrado una eficacia cercana al 100 por ciento en la prevención de la infección.
Su esquema semestral amplía las alternativas disponibles para personas que presentan dificultades para mantener estrategias preventivas de administración más frecuente.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, ha señalado que la disponibilidad de nuevas tecnologías por sí sola no garantiza resultados en salud pública. “Hoy, las Américas cuentan con herramientas cada vez más eficaces para prevenir el VIH, pero estas innovaciones solo tendrán impacto si llegan a las personas que las necesitan”, ha agregado.
El nuevo mecanismo ha complementado los acuerdos de licencias voluntarias que ya abarcan a 24 países de América Latina y el Caribe, dentro de un esquema mundial que comprende 120 países.
Colombia deberá avanzar en su implementación nacional
Para Colombia, el anuncio representa una nueva posibilidad de adquisición, pero todavía deberán cumplirse las etapas necesarias antes de una eventual implementación dentro de los programas de prevención del VIH.
La OPS ha precisado que la introducción del lenacapavir será progresiva y dependerá de factores como los procesos regulatorios nacionales, la definición de protocolos clínicos, la capacitación del talento humano y la planificación programática.
El organismo brindará cooperación técnica para apoyar la estimación de necesidades, elaboración de directrices, monitoreo y preparación de los sistemas sanitarios.
OPS apuesta por ampliar las alternativas de prevención
El lenacapavir se ha incorporado a un escenario en el que ya existen diferentes estrategias preventivas, entre ellas la PrEP oral diaria o a demanda, el cabotegravir de acción prolongada y los preservativos, además del diagnóstico temprano y el acceso oportuno al tratamiento antirretroviral.
La OPS ha planteado que disponer de distintas alternativas puede facilitar una prevención más centrada en las necesidades y preferencias individuales, particularmente cuando la frecuencia de administración constituye una barrera para mantener los esquemas preventivos.
El acuerdo también contempla un proceso de transferencia de tecnología en Brasil para facilitar eventualmente la producción local de lenacapavir. No obstante, esta iniciativa todavía se encuentra en desarrollo y no se han establecido públicamente sus plazos ni mecanismos específicos.
La eventual introducción del lenacapavir supondrá ampliar el abanico de opciones de PrEP y requerirá definir criterios de elegibilidad, protocolos de administración, seguimiento clínico y estrategias para garantizar la continuidad de la prevención.
El reto para Colombia no estará únicamente en adquirir la tecnología, sino en establecer cómo integrarla a los servicios existentes y garantizar que llegue a las poblaciones que puedan beneficiarse de ella.
En ese sentido, la nueva vía anunciada por la OPS constituye un mecanismo de acceso y no una incorporación automática al sistema colombiano. Su impacto dependerá de las decisiones regulatorias, clínicas y programáticas que adopte el país y de su capacidad para convertir la disponibilidad de una nueva tecnología en acceso efectivo a la prevención del VIH.