EMERGENCIA SANITARIA
IETS fija criterios para priorizar pacientes y recursos críticos durante emergencias sanitarias
La decisión sobre recursos escasos debe basarse en protocolos institucionales y criterios previamente definidos
Viernes, 18 de septiembre de 2026, a las 13:01
La estrategia surge en el contexto de la respuesta al terremoto del pasado 10 de agosto. Foto: CACOM7
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Redacción. Bogotá
El Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (IETS) ha puesto en marcha la serie especial
Evidencia para emergencias, una iniciativa que busca
proporcionar herramientas basadas en evidencia a clínicas, hospitales, profesionales sanitarios y autoridades territoriales que deben tomar decisiones bajo condiciones de alta demanda y recursos limitados.
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La estrategia surge en el contexto de la respuesta al terremoto del pasado 10 de agosto y comprende
10 estudios enfocados en distintos momentos de una emergencia sanitaria, desde el
triaje y la asignación de camas de cuidados intensivos hasta la vigilancia de brotes, la salud mental, la rehabilitación y la recuperación de infraestructura y servicios.
La propuesta parte de un escenario particularmente complejo para los equipos asistenciales. Cuando la
demanda supera temporalmente la capacidad disponible, las instituciones deben establecer cómo priorizar pacientes, utilizar quirófanos y camas UCI, gestionar tecnologías y equipos recibidos, y mantener servicios esenciales.
Según ha indicado el IETS, el propósito es trasladar evidencia científica a estas decisiones para que la respuesta no dependa únicamente de determinaciones individuales tomadas bajo presión.
Tres fases para orientar la respuesta sanitaria
El Instituto estructura la atención de una emergencia en
tres fases. La primera corresponde a la respuesta inmediata y prioriza la supervivencia y la prevención de muertes evitables. La segunda comprende la estabilización y el control epidemiológico, con énfasis en prevenir epidemias secundarias y contener los efectos psicosociales.
La tercera está dirigida a la
reconstrucción, rehabilitación y adecuación de los servicios, con el propósito de recuperar la capacidad asistencial y mejorar la preparación frente a futuras emergencias.
“La atención de la emergencia causada por el terremoto tiene tres fases importantes”, ha explicado
Adriana Robayo García, directora ejecutiva del IETS, quien señaló que el proceso debe
avanzar desde la supervivencia inmediata hasta la recuperación y preparación de las instituciones.
Este enfoque también busca responder una pregunta relevante para los gestores hospitalarios: ¿qué necesita una institución para mantener o recuperar sus servicios durante una emergencia? Para ello, el IETS plantea
herramientas destinadas a identificar brechas, priorizar necesidades y evaluar alternativas de respuesta.
Triaje y recursos críticos: primera herramienta publicada
El primer estudio de la serie aborda uno de los puntos de mayor complejidad clínica y ética durante una emergencia:
el triaje y la asignación de recursos críticos cuando las necesidades asistenciales superan la capacidad disponible.
El documento analiza protocolos y marcos para orientar la utilización de camas UCI y capacidad quirúrgica, y plantea
ocho recomendaciones para las instituciones.
Entre ellas se encuentra establecer previamente criterios éticos, transparentes y no discriminatorios; adoptar un mismo sistema de triaje para toda la zona afectada; reclasificar al paciente cuando ingresa a la institución y realizar reevaluaciones periódicas de quienes inicialmente no son considerados casos inmediatos.
El IETS menciona sistemas como
START, JumpSTART, SALT, META y MPTT, y advierte que la capacidad de clasificación puede variar según la gravedad del paciente. De acuerdo con la evidencia presentada por el Instituto, sistemas como META y SALT alcanzaron sensibilidades de
91,5 y 94,9 por ciento, respectivamente, para la categoría inmediata, pero su desempeño fue menor en pacientes clasificados como diferidos. Esto sustenta la recomendación de establecer mecanismos sistemáticos de reevaluación.
Las decisiones sobre UCI no deberían recaer en un solo profesional
Otro de los planteamientos centrales es que las instituciones definan anticipadamente los objetivos y protocolos utilizados para distribuir recursos escasos.
El IETS señala que los modelos de priorización pueden producir resultados diferentes: mientras los protocolos basados en edad pueden maximizar el número absoluto de vidas salvadas en determinados modelos epidemiológicos, los ajustados por comorbilidades pueden preservar un mayor número de años de vida. Por esta razón, sostiene que
la elección del criterio debe establecerse institucionalmente y no quedar en manos de una decisión individual del profesional sanitario.
Para UCI y ventilación mecánica, recomienda utilizar protocolos previamente establecidos, incorporar las escalas y comorbilidades definidas por cada esquema y determinar momentos de reevaluación. Asimismo, plantea evitar que la asignación dependa únicamente del orden de llegada o del azar.
El documento también propone definir previamente criterios de exclusión y desempate. Entre los primeros menciona situaciones clínicas de muy mal pronóstico, mientras que para los desempates incluye criterios como gestación, pertenencia al personal de salud y edad menor de 40 años.
Comités de triaje para respaldar las decisiones clínicas
Una de las recomendaciones con mayor impacto para la gestión hospitalaria es la creación o activación de
comités de triaje encargados de aplicar los protocolos y respaldar las decisiones adoptadas durante situaciones de escasez.
El IETS plantea que estos equipos estén articulados con la dirección de la institución y las autoridades territoriales, y que exista documentación de cada decisión. De esta manera, la responsabilidad sobre la
priorización de recursos críticos no recaería exclusivamente sobre el médico que atiende al paciente.
La propuesta adquiere especial relevancia en escenarios de desastre, en los que los profesionales pueden enfrentarse simultáneamente a un
incremento abrupto de pacientes, reducción de la capacidad instalada y necesidad de decidir sobre recursos potencialmente insuficientes.
Evidencia para recuperar los servicios después de la emergencia
Los siguientes documentos de
Evidencia para emergencias ampliarán el análisis hacia otros componentes de la respuesta sanitaria, incluida la
gestión de equipos donados, vigilancia de posibles brotes en albergues, atención de la salud mental de damnificados y trabajadores sanitarios, rehabilitación y reconstrucción de infraestructura afectada.
Con esta serie, el IETS busca que las decisiones adoptadas durante las distintas fases de una emergencia puedan sustentarse en protocolos y evidencia científica, particularmente cuando hospitales y clínicas necesitan determinar qué capacidades conservar, cuáles recuperar primero y cómo utilizar recursos limitados.
El Instituto enfatiza así un principio transversal para la respuesta hospitalaria ante desastres. La priorización clínica y la
distribución de recursos críticos deben responder a criterios previamente definidos, transparentes e institucionales, y no recaer exclusivamente en decisiones individuales tomadas durante la emergencia.