Nuevo caso de mpox clado Ib en Bogotá activa respuesta epidemiológica nacional
El país acumula más de 4.800 casos de clado II desde 2022 y mantiene protocolos activos de respuesta ante variantes de interés
El pais confirma segundo caso de mpox clado Ib.
|
Redacción. Bogotá
El Ministerio de Salud y Protección Social, en conjunto con el Instituto Nacional de Salud (INS), confirmaron la
detección del segundo caso de viruela símica (mpox) clado Ib en Colombia. El nuevo caso fue identificado en Bogotá, en el marco del fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la capacidad diagnóstica por laboratorio que el país ha consolidado desde 2022.
La confirmación se produce semanas después del primer caso reportado el pasado 18 de abril en el departamento de Antioquia. Según las autoridades sanitarias, la identificación del clado Ib se ha realizado mediante
técnicas de biología molecular dirigidas a regiones genéticas específicas, lo que evidencia un avance en la tipificación de variantes de interés en salud pública.
Desde la detección del caso en la capital, se activaron de forma inmediata las acciones de respuesta, incluyendo la
investigación epidemiológica de campo, el cerco epidemiológico y el seguimiento de contactos estrechos. El paciente se encuentra en aislamiento domiciliario bajo monitoreo clínico y epidemiológico, sin que hasta el momento se haya reportado evidencia de transmisión comunitaria asociada.
Para las autoridades, este nuevo caso resalta la importancia de la sospecha clínica oportuna y el cumplimiento de los protocolos establecidos. Las autoridades reiteraron que
Colombia cuenta con lineamientos técnicos claros para la gestión de mpox, definidos en la Circular Conjunta Externa 0019 de 2024, que orienta las acciones de detección, diagnóstico, notificación y control.
Cabe resaltar que, el país acumula
4.830 casos confirmados de mpox clado II entre 2022 y 2026. Aunque el clado Ib representa una variante de interés, el Ministerio de Salud subrayó que el nivel de riesgo para la población general no se ha modificado, dado que no se ha documentado transmisión sostenida en la comunidad.
No obstante, se mantiene una vigilancia intensificada y un seguimiento estricto de la situación, en articulación con las entidades territoriales de salud. Estas son responsables de garantizar la detección temprana de casos, la investigación de campo y la implementación de medidas de control.
Desde el punto de vista clínico, se insiste en la
identificación temprana de síntomas compatibles (fiebre, cefalea, adenopatías y lesiones cutáneas), especialmente en pacientes con antecedentes de contacto estrecho de riesgo. La consulta oportuna sigue siendo clave para contener posibles cadenas de transmisión.
El INS ha reiterado que continuará informando de manera transparente sobre la evolución del evento, en línea con los principios de vigilancia en salud pública y gestión del riesgo. Para los profesionales de la salud, el escenario actual exige
mantener la alerta diagnóstica, fortalecer la notificación y asegurar la adherencia a los protocolos vigentes.