CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Organismos médicos impulsan en Colombia un marco normativo para la recertificación profesional
Organismos de Iberoamérica acordaron promover reglas que garanticen actualización y competencias profesionales
Recertificación médica entra en la agenda regulatoria del país.
(Foto: Facebook del Colegio Médico de Bolivia)
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Redacción. Bogotá
Organismos responsables de la
certificación y recertificación médica de Bolivia, Chile, Colombia y México han acordado promover ante las autoridades competentes el desarrollo y fortalecimiento de
marcos legales y reglamentarios que permitan consolidar estos procesos como herramientas para garantizar la actualización permanente de conocimientos y competencias profesionales. Perú ha participado como país observador.
El acuerdo ha surgido durante la
Primera Reunión Internacional de Organismos Rectores de la Certificación y Recertificación Médica en Iberoamérica, realizada en Bogotá y organizada por la Asociación Consejo Colombiano de Acreditación y Recertificación Médica de Especialistas y Profesiones Afines (CAMEC), la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) y el grupo de Certificación y Recertificación de la Confederación Iberoamericana de Medicina Familiar.
De ese modo, la
Declaración de Bogotá ha establecido como propósito avanzar hacia modelos de evaluación que contribuyan a mejorar la
calidad de la atención y la seguridad del paciente, mediante la comprobación periódica de las competencias de los médicos especialistas.
Recertificación busca comprobar competencias durante el ejercicio profesional
Los organismos participantes han planteado que la certificación y recertificación no debe entenderse únicamente como una evaluación aislada, sino como parte de un proceso permanente de
educación médica continua, actualización profesional y evaluación de competencias.
La declaración vincula este objetivo con la
seguridad del paciente y sostiene que los profesionales deben mantener, a lo largo de su ejercicio, los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para desempeñar adecuadamente su especialidad.
Además, los firmantes han planteado que las instituciones educativas, organizaciones de salud, asociaciones civiles y sociedades científicas deben
participar en el diseño de procesos de evaluación periódica ajustados a las necesidades sanitarias, los avances tecnológicos y los estándares éticos de la profesión.
Colombia mantiene actualmente un modelo voluntario
Uno de los puntos de discusión ha sido la situación de Colombia.
Juan Guillermo Cataño, presidente de CAMEC, ha señalado que
la recertificación profesional en el país continúa
siendo voluntaria y ha planteado la necesidad de contar con un marco legislativo que permita darle mayor estructura al proceso.
El pronunciamiento no implica que se haya aprobado una obligación inmediata de recertificación en Colombia. Se trata de un acuerdo entre organismos profesionales para promover ante las autoridades la
construcción o fortalecimiento de las reglas correspondientes.
En ese sentido, la declaración ha propuesto una
hoja de ruta técnica y de cooperación regional, pero cualquier modificación en las condiciones legales para ejercer una profesión o especialidad dependerá de los procedimientos regulatorios de cada país.
Países buscan criterios de evaluación más homogéneos
Entre los acuerdos alcanzados se encuentra avanzar hacia una
definición conceptual compartida de la evaluación profesional, identificar componentes fundamentales y desarrollar criterios que permitan hacer los procesos más claros y comparables.
Los organismos también han propuesto trabajar hacia
criterios de evaluación homogéneos, de manera que los médicos especialistas en situación de movilidad profesional puedan contar con mecanismos que reconozcan puntajes o procesos de certificación y recertificación entre los países participantes.
La declaración, sin embargo, reconoce que esta armonización deberá respetar los
marcos normativos y particularidades de cada país, por lo que no supone una homologación automática de certificaciones.
Evaluaciones deberán ser transparentes, medibles y confiables
Otro de los consensos establece que los procesos de evaluación de competencias deberán cumplir criterios de
transparencia, medición y confiabilidad. Para ello, los organismos o personas encargadas de ejecutar las evaluaciones deberán contar con las capacidades técnicas y formativas necesarias.
Este punto busca dar mayor consistencia a los mecanismos mediante los cuales se determina si un especialista conserva las
competencias necesarias para el ejercicio de su actividad profesional.
La declaración también vincula estos procesos con el derecho de los pacientes a recibir atención proporcionada por personal sanitario con competencias actualizadas y ajustadas a estándares nacionales e internacionales.
Grupo permanente de cooperación regional
Los participantes han acordado formalizar un
Grupo de Trabajo de Órganos Responsables de la Certificación y Recertificación Médica, concebido como un espacio permanente para el intercambio de experiencias, diálogo técnico y formulación de propuestas conjuntas.
La declaración también contempla continuar la cooperación internacional y promover una
segunda reunión en México en aproximadamente un año.
El documento ha sido suscrito por representantes de CAMEC de Colombia, organismos de certificación de México y Chile, el Colegio Médico de Bolivia y la Confederación Iberoamericana de Medicina Familiar.
El acuerdo regional coloca la
recertificación médica dentro de una discusión más amplia sobre calidad asistencial, seguridad del paciente y formación continua de especialistas. El principal desafío será traducir la declaración en mecanismos regulatorios aplicables, con criterios técnicos claros, procesos de evaluación confiables y garantías para los profesionales.