La Asociación Colombiana de Salud Pública (ACSP) ha propuesto que la respuesta al terremoto que afectó a Colombia hace 4 días trascienda la atención de la emergencia y se convierta en una
estrategia de transformación de los territorios y del sistema sanitario. En un
comunicado, la organización ha reconocido la labor de trabajadores de la salud, organismos de socorro, autoridades, voluntarios y comunidades, pero ha advertido que la solidaridad deberá traducirse ahora en organización, transparencia, conocimiento y acción sostenida.
La ACSP ha planteado realizar un
censo nacional de daños y capacidades de hospitales, centros y puestos de salud, con especial atención en municipios pequeños, zonas rurales y territorios históricamente desatendidos.
Mientras se recupera la infraestructura, ha propuesto
mantener la capacidad asistencial mediante hospitales móviles, unidades temporales, transporte sanitario y equipos extramurales. La reconstrucción, además, debería incorporar seguridad sísmica, adaptación climática, sostenibilidad y continuidad operativa, en lugar de limitarse a recuperar la infraestructura existente.
La organización también ha señalado que los recursos públicos, donaciones y cooperación internacional deberán convertirse en
proyectos transparentes, medibles y evaluables.
Atención Primaria y salud mental deberán mantenerse
La emergencia no debería interrumpir la atención cotidiana de las comunidades. Por ello, la ACSP ha propuesto
mantener los equipos de Atención Primaria en Salud (APS) para garantizar vacunación, atención materno-infantil, medicamentos, seguimiento de enfermedades crónicas, vigilancia epidemiológica y ambiental, salud mental, agua y saneamiento.
También ha planteado acuerdos extraordinarios entre Gobierno, secretarías de salud, EPS, IPS públicas y privadas, gremios y organizaciones comunitarias para
reducir temporalmente las barreras administrativas que retrasen diagnósticos, tratamientos o medicamentos.
En paralelo, la organización ha destacado la necesidad de
integrar la salud mental y el acompañamiento psicosocial en la respuesta, con atención a víctimas, niños, adultos mayores, trabajadores sanitarios, comunidades étnicas, rescatistas, cuidadores y voluntarios.
Academia y territorios tendrán un papel estratégico
La ACSP ha convocado a universidades,
escuelas de salud pública, investigadores, estudiantes y profesionales a participar en una estrategia de “Territorio-Escuela para la Reconstrucción”, orientada a combinar atención, formación e investigación en las zonas afectadas.
También ha propuesto crear una
Red Nacional y Redes Regionales de Salud Pública para la Reconstrucción y la Resiliencia, articuladas con los Puestos de Mando Unificado y los gobiernos territoriales. “La reconstrucción no debe significar volver al punto de partida. Debe significar transformar para resurgir juntos con más fuerza”, ha señalado la Junta Directiva de la ACSP.
Terremoto, cambio climático y desigualdad requieren una agenda común
La organización ha advertido que la reconstrucción deberá
avanzar simultáneamente con la preparación
frente al fenómeno de El Niño y otros riesgos asociados al cambio climático, como sequías, incendios, inseguridad alimentaria y enfermedades transmitidas por vectores.
A esto se han sumado
desigualdades relacionadas con pobreza, vivienda, agua y saneamiento y acceso a servicios de salud, especialmente en zonas rurales, indígenas, afrocolombianas y periféricas.
Por ello, la ACSP ha propuesto
integrar tres agendas: reconstrucción post-terremoto, preparación climática y reducción de desigualdades.
Para el sector salud, el planteamiento supone avanzar de una respuesta centrada en la emergencia hacia una
estrategia de gestión del riesgo, resiliencia institucional y fortalecimiento territorial. La organización ha insistido en que la reconstrucción no debería reproducir las vulnerabilidades previas, sino fortalecer la capacidad del sistema sanitario y de las comunidades para responder a futuros desastres.