El 43% de los pacientes con riesgo cardiovascular en Colombia convive con múltiples condiciones crónicas
La Cuenta de Alto Costo registra 7,07 millones de personas con hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica
Martes, 29 de septiembre de 2026, a las 12:57
El control cardiovascular muestra diferencias territoriales.
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Redacción. Bogotá
Más de
7 millones de personas en Colombia presentan
hipertensión arterial (HTA), diabetes mellitus (DM) o enfermedad renal crónica (ERC), tres condiciones estrechamente relacionadas con el desarrollo y las complicaciones de la enfermedad cardiovascular.
Los datos divulgados por la Cuenta de Alto Costo (CAC) con motivo del Día Mundial del Corazón muestran que, entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de junio de 2025, se registraron
7.074.181 personas con al menos una de estas condiciones. El análisis pone el foco no solo en su frecuencia, sino en la acumulación de factores de riesgo en un mismo paciente.
Del total identificado, el
43,04 por ciento vive con dos o más de estas condiciones simultáneamente, una coexistencia que incrementa la complejidad del manejo clínico y exige que el seguimiento cardiovascular, metabólico y renal se articule en lugar de desarrollarse como intervenciones independientes.
El control cardiovascular muestra diferencias territoriales
Los resultados de la CAC han evidenciado variaciones regionales en el cumplimiento de las metas relacionadas con
presión arterial, colesterol LDL y peso corporal.
La región de
Amazonía/Orinoquía ha presentado los resultados más bajos en los tres indicadores evaluados, señalando un mayor margen de mejora en el seguimiento y control de estos factores. En el agregado nacional, la presión arterial fue el único de estos indicadores que alcanzó la meta establecida.
Las diferencias cobran importancia en una población con
alta coexistencia de enfermedades crónicas, debido a que el manejo de un paciente con hipertensión, diabetes y compromiso renal requiere seguimiento de múltiples objetivos terapéuticos y ajustes según su condición clínica.
Control glucémico permanece por debajo de la meta
Una de las brechas identificadas corresponde al control de la diabetes. La proporción de pacientes que alcanza una
hemoglobina glicosilada (HbA1c) inferior al 7 por ciento se sitúa a nivel nacional entre el 23 y el 25 por ciento, dependiendo de la condición clínica analizada.
La meta planteada es que más de la mitad de esta población alcance dicho nivel de control. Sin embargo,
ninguna región del país se aproxima al objetivo, según los resultados presentados.
El dato adquiere especial importancia entre las personas que presentan simultáneamente hipertensión y diabetes, debido a la acumulación de factores asociados con riesgo cardiovascular. La CAC señala que mejorar estos resultados
requiere continuidad en el seguimiento y ajustes oportunos del tratamiento, especialmente en los territorios con mayor rezago.
El escenario colombiano se inserta en un problema de alcance mundial. Cerca del
44 por ciento de las personas con
hipertensión desconoce su diagnóstico y solo el 23 por ciento la mantiene controlada, mientras que vivir con diabetes multiplica entre dos y tres veces la probabilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular, de acuerdo con los datos recogidos por la entidad.
Distribución de las personas con HTA, DM o ERC según número de comorbilidades. Colombia, 2025 (Fuente: CAC)
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Enfermedad renal entra en el abordaje integral del riesgo
La CAC también ha puesto el foco en la relación bidireccional entre la
enfermedad renal y la enfermedad cardiovascular. La ERC puede coexistir con hipertensión y diabetes y formar parte de una trayectoria clínica en la que las distintas condiciones se influyen entre sí.
En este contexto, en julio de 2026 se publicó la herramienta técnica
“Contenidos mínimos y suficientes de un programa de nefroprotección”, dirigida a estandarizar las acciones de detección temprana, seguimiento y control de HTA, diabetes y ERC dentro de un mismo programa.
El enfoque busca superar un manejo fragmentado de estas enfermedades. Los programas de nefroprotección están orientados tanto a retrasar la progresión del daño renal como a integrar el control de factores que intervienen en el riesgo cardiovascular.
Más detección no es suficiente sin control sostenido
Las cifras muestran que el desafío para el sistema no se limita a identificar pacientes con enfermedades crónicas. El número de personas que acumulan dos o más condiciones y las brechas observadas en indicadores como la HbA1c evidencian la necesidad de avanzar hacia un
seguimiento longitudinal que articule riesgo cardiovascular, metabólico y renal.
Esto implica que los programas de gestión del riesgo no deberían evaluar hipertensión, diabetes y enfermedad renal como problemas independientes cuando concurren en un mismo paciente.
En un país con más de 7 millones de personas registradas con alguna de estas condiciones y un 43,04 por ciento con dos o más de ellas, el desempeño de la atención dependerá no solo de ampliar la detección, sino de conseguir que el diagnóstico se traduzca
en control clínico sostenido y en una reducción efectiva de las complicaciones cardiovasculares.