ACOMPAÑAMIENTO COMUNITARIO
Tunjuelito fortalece la atención comunitaria en salud mental con estrategia que beneficiará a 250 personas
La Subred Sur y la Alcaldía Local desarrollan un modelo de acompañamiento que complementa la atención clínica con intervenciones en los hogares
Psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y psiquiatras participan en las intervenciones.
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Redacción. Bogotá
La atención en salud mental no necesariamente termina cuando concluye una consulta de psicología o psiquiatría. Con esta premisa, la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur E.S.E. y la Alcaldía Local de Tunjuelito desarrollan una estrategia de promoción y acompañamiento comunitario que beneficiará a 250 personas de esta localidad de Bogotá.
La iniciativa se ejecuta en el marco del Convenio Interadministrativo 559 de 2025 y del proyecto de inversión local 2820 Salud y Bienestar para Tunjuelito, financiado por el Fondo de Desarrollo Local de Tunjuelito. Su propósito es complementar la atención que los participantes ya reciben dentro del sistema de salud mediante acciones dirigidas a fortalecer el autocuidado, las redes familiares y comunitarias y la continuidad de los procesos de recuperación.
El modelo parte de una consideración relevante para la gestión de la salud mental: las condiciones sociales y familiares en las que una persona desarrolla su vida cotidiana pueden influir en la continuidad y sostenibilidad de su recuperación.
La intervención busca cerrar la brecha entre atención clínica y entorno social
La estrategia incorpora intervenciones de promoción y prevención que buscan funcionar como un puente entre la atención clínica y el contexto cotidiano de los pacientes.
Al respecto, Diana Patricia Sandoval Castillo, coordinadora del Convenio Interadministrativo 559 de la Subred Sur, explicó que estas acciones buscan intervenir factores protectores y fortalecer las capacidades comunitarias, además de abordar el estigma asociado a los trastornos mentales.
“Estas intervenciones no se limitan a tratar el malestar, sino que actúan en la base comunitaria para promover factores protectores y prevenir la aparición de trastornos mentales”, ha señalado la especialista.
Desde esta perspectiva, la estrategia incorpora herramientas de psicoeducación, fortalecimiento de redes de apoyo e inclusión comunitaria, con el objetivo de favorecer una participación más activa de las personas en sus propios procesos de recuperación.
El enfoque resulta especialmente relevante para la salud pública, debido a que permite trasladar algunas intervenciones desde los escenarios exclusivamente asistenciales hacia los espacios donde las personas desarrollan su vida cotidiana.
Equipos interdisciplinarios realizan acompañamiento en los hogares
Uno de los componentes centrales consiste en el desplazamiento de equipos interdisciplinarios de la Subred Sur hasta los hogares de los beneficiarios.
Psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y psiquiatras participan en las intervenciones de acuerdo con las características y necesidades de cada caso.
Durante las visitas domiciliarias y encuentros comunitarios, los profesionales identifican capacidades individuales, factores de riesgo, redes de apoyo y situaciones que pueden requerir acompañamiento adicional.
A partir de esta valoración se desarrollan intervenciones relacionadas con el manejo de emociones, establecimiento o recuperación de rutinas, hábitos saludables, autocuidado y reconocimiento de señales que indiquen la necesidad de solicitar ayuda.
Cuando el equipo identifica situaciones que requieren atención especializada, se activa la ruta correspondiente dentro de los servicios de salud. De esta manera, la estrategia busca complementar (y no sustituir) la atención médica, psicológica o psiquiátrica que corresponde a los participantes dentro del sistema de salud.
Personas mayores y población con alteraciones de salud mental hacen parte de la estrategia
Los beneficiarios fueron seleccionados previamente de acuerdo con los criterios establecidos para el proyecto. Entre los grupos priorizados se encuentran personas mayores, ciudadanos con alteraciones en salud mental, personas afectadas por accidentes de tránsito y participantes del Foro Local de Libertades Religiosas.
Hasta el momento se han conformado dos grupos de personas mayores, con 56 participantes en los salones comunales de Tunjuelito y San Carlos. La distribución reportada por la estrategia incluye además:
- 56 personas mayores vinculadas a los grupos comunitarios.
- 80 personas con alteraciones en salud mental.
- 26 ciudadanos afectados por accidentes de tránsito.
- 50 participantes de la línea relacionada con el Foro Local de Libertades Religiosas.
En conjunto, estas poblaciones hacen parte de la meta de 250 personas beneficiarias contemplada por la estrategia.
La familia adquiere un papel dentro del proceso de recuperación
Otro componente de la iniciativa consiste en incorporar, cuando las condiciones particulares lo permiten, a familiares y personas pertenecientes a las redes cercanas de los participantes.
El objetivo es fortalecer las capacidades de quienes acompañan cotidianamente a una persona que atraviesa una situación relacionada con su salud mental y favorecer entornos que contribuyan a mantener los avances alcanzados durante la atención profesional.
El componente comunitario también busca intervenir sobre uno de los obstáculos que puede retrasar la búsqueda de ayuda: el estigma asociado a los problemas de salud mental. Por ello, las actividades se trasladan también a espacios comunitarios, donde se abordan conceptos relacionados con el bienestar emocional, el autocuidado y la importancia de buscar ayuda oportunamente.
Más de $300 millones destinados a la estrategia
La alcaldesa local de Tunjuelito, Claudia Verónica Collante Dussán, destacó que la administración local destinó más de 300 millones de pesos para el desarrollo de esta estrategia. “En Tunjuelito trabajamos para que nadie enfrente solo un proceso de recuperación y para que cada habitante encuentre una red de apoyo que le permita fortalecer su bienestar y su calidad de vida”, ha afirmado.
La inversión se enmarca en el proyecto local de salud y bienestar y permite desarrollar intervenciones que buscan acercar los servicios y acciones de promoción de la salud mental a los territorios.
La experiencia desarrollada en Tunjuelito plantea un desafío relevante para las políticas de salud mental: la continuidad del cuidado después de la consulta y la articulación entre los servicios sanitarios y las redes sociales de las personas.
Mientras la atención clínica permite realizar valoración, diagnóstico y tratamiento según las necesidades de cada paciente, las intervenciones comunitarias pueden contribuir a fortalecer capacidades de autocuidado, redes de apoyo y reconocimiento temprano de situaciones de riesgo.
Actualmente, no existe una convocatoria abierta para nuevos beneficiarios, debido a que las personas participantes fueron seleccionadas previamente conforme a los criterios establecidos en el proyecto.