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Martes, 11 de agosto de 2026
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Colombia | Ecuador
Salud Pública
EVALUACIÓN DE DAÑOS
Terremoto en Colombia deja 169 fallecidos y amenaza la continuidad de los servicios de salud
El balance nacional ha ascendido a 169 fallecidos, mientras continúan la búsqueda y rescate de personas
Martes, 11 de agosto de 2026, a las 14:20

Miles de viviendas dañadas y servicios interrumpidos.


Redacción. Bogotá
A casi 24 horas del terremoto que ha sacudido a Colombia, el balance preliminar de la emergencia ha ascendido a 169 personas fallecidas y 668 heridas, mientras las ciudades capitales han concentradedo 165  las víctimas mortales, equivalentes al 97,6 por ciento del total nacional.
De acuerdo con el consolidado de Asocapitales, Cali ha registrado 85 fallecidos; Pereira, 66; Quibdó, 9; y Manizales, 5. En estas ciudades también se han reportado 165 edificaciones colapsadas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate y el levantamiento de la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN).
Sin embargo, la dimensión de la emergencia ha trascendido las pérdidas humanas y ha comenzado a evidenciar un impacto significativo sobre la infraestructura crítica y la capacidad de respuesta de los servicios esenciales, especialmente en salud.
El último informe de Naciones Unidas disponible durante la rueda de prensa, elaborado a partir de cifras oficiales, ha dado cuenta de cerca de 5.000 viviendas dañadas y 387 completamente destruidas, además de 61 edificios colapsados.

La emergencia también ha afectado infraestructura fundamental para la prestación de servicios públicos. Más de 550 centros educativos, 24 instalaciones sanitarias y 350 centros comunitarios han sufrido daños, mientras 53 carreteras han resultado afectadas en diferentes zonas del país.
A esto se han sumado interrupciones o dificultades de acceso a electricidad, agua, servicios de salud y conectividad en varias ciudades, una situación que ha incrementado la presión sobre las autoridades territoriales y los sistemas locales de respuesta.

En el componente sanitario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado daños en 24 instalaciones de salud ubicadas en seis departamentos, con la afectación más grave en el Valle del Cauca, particularmente en Cali.

Entre las instalaciones afectadas se ha identificado un hospital en el que parte de una torre que albergaba servicios de cardiología y pediatría ha colapsado, mientras otra clínica ha debido ser evacuada completamente.

Los daños en los sistemas de abastecimiento de agua también han comenzado a comprometer el funcionamiento de algunos establecimientos sanitarios. Para el sector salud, esta situación representa un riesgo adicional, debido a que la disponibilidad de agua, saneamiento e higiene constituye una condición esencial para mantener la atención segura de pacientes y proteger al personal sanitario.
La OMS ha señalado que la prioridad ha sido garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud, al tiempo que ha advertido que los daños en los sistemas de agua, saneamiento e higiene pueden afectar la operación de los centros asistenciales y elevar los riesgos para la salud pública.
A este escenario se ha añadido el riesgo generado por las réplicas, que han mantenido bajo amenaza a pacientes, trabajadores sanitarios y estructuras críticas que ya han sufrido daño.

Cali, la más afectada

Cali ha registrado 85 fallecidos, la cifra más alta entre las ciudades capitales, seguida de Pereira, con 66. En conjunto, ambas ciudades han concentrado 151 de las 165 muertes registradas en las capitales, más del 91 % del total reportado en estos territorios.
En Cali han continuado las operaciones de búsqueda y rescate, la evaluación estructural y la identificación de personas afectadas. Además de los daños en infraestructura sanitaria, se han reportado afectaciones en vías y estaciones del sistema de transporte masivo, lo que ha dificultado la movilidad y la respuesta de los equipos de emergencia.

En Pereira, la emergencia también ha comprometido edificaciones e infraestructura estratégica. Los reportes iniciales han incluido personas atrapadas y desaparecidas, además de afectaciones en infraestructura de salud, el aeropuerto Matecaña, las comunicaciones y el suministro de energía.
Estas condiciones han dificultado la consolidación de un balance definitivo y han obligado a mantener activos los mecanismos territoriales de respuesta.
Quibdó y Manizales también han reportado daños

En Quibdó se han registrado nueve fallecidos, además de afectaciones en viviendas e infraestructura educativa, sanitaria y aeroportuaria. Entre las instalaciones que han requerido especial atención se encuentran la Universidad Tecnológica del Chocó, la Institución Educativa Carrasquilla y diferentes edificaciones de la ciudad.
En Manizales se han reportado cinco víctimas mortales y han continuado las evaluaciones estructurales. Los primeros balances han identificado daños en edificaciones del centro de la ciudad y afectaciones en infraestructura como la Catedral Basílica Metropolitana, la Universidad Nacional y el aeropuerto La Nubia.
La evaluación de estas estructuras ha resultado prioritaria para determinar cuáles pueden continuar operativas y cuáles requieren evacuación, restricción de acceso o intervención especializada.
Ante la magnitud de la emergencia, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Colombia ha activado su mecanismo de respuesta de emergencia y ha desplegado equipos en Cali y el departamento del Chocó, con el propósito de apoyar la evaluación de las necesidades sanitarias y la coordinación de la respuesta.
El despliegue se ha producido después de que el Gobierno colombiano declarara el desastre nacional y activara los mecanismos de emergencia.
Por su parte, el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Salud (INS) han puesto en marcha sus centros de operaciones para apoyar las evaluaciones rápidas, las evacuaciones médicas y la atención sanitaria de emergencia.

La respuesta internacional también ha involucrado a otras agencias del sistema de Naciones Unidas. UNICEF ha mantenido el seguimiento de la situación y la coordinación con autoridades y socios para evaluar las necesidades de niños, niñas y adolescentes afectados.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), entretanto, ha trabajado con instituciones gubernamentales para apoyar el análisis rápido de daños y necesidades.
El jefe de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, Miroslav Jen?a, ha expresado su solidaridad con las víctimas y las comunidades afectadas, particularmente en Chocó, el Eje Cafetero y Valle del Cauca, y ha señalado la disponibilidad de la Misión para apoyar los esfuerzos de las autoridades.
El desafío sanitario ha pasado de la atención de heridos a garantizar la continuidad asistencial
La emergencia ha planteado para el sector salud un desafío que ha ido más allá de la atención inmediata de las personas lesionadas. Los daños en hospitales y clínicas, las dificultades de acceso a agua y electricidad y las afectaciones en las vías de comunicación han puesto bajo presión la continuidad operativa de los servicios sanitarios.

En este contexto, la evaluación de la infraestructura sanitaria, la identificación de establecimientos que requieren evacuación o refuerzo y la disponibilidad de agua, saneamiento, energía y medicamentos se han convertido en componentes prioritarios de la respuesta.
Asimismo, las réplicas han obligado a mantener medidas de precaución para proteger tanto a los pacientes como al talento humano en salud, especialmente en establecimientos que han registrado daños estructurales.

Asocapitales ha mantenido comunicación con las administraciones de las ciudades capitales para identificar necesidades prioritarias, facilitar la articulación institucional y acompañar la respuesta territorial.
Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, las autoridades han advertido que las cifras permanecen preliminares y sujetas a actualización, debido a que los equipos de emergencia han continuado ingresando a zonas afectadas y realizando evaluaciones de daños.
La prioridad para el sistema sanitario ha sido, en paralelo, mantener la atención de las personas heridas, proteger al personal de salud y recuperar o sostener la operación de los servicios esenciales en las zonas donde la infraestructura ha resultado comprometida.
La emergencia también ha activado llamados a la solidaridad y a la donación de ayudas para las poblaciones afectadas, mientras las autoridades han continuado coordinando la respuesta y determinando las necesidades más urgentes en cada territorio.

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